Comprendiendo el Movimiento de las Montañas: Una Perspectiva Coránica
El Corán contiene profundas perspectivas científicas, a menudo veladas en un lenguaje poético. Un versículo como el que se encuentra en Surah An-Naml (27:88), habla del movimiento de las montañas como nubes, una afirmación aparentemente paradójica que revela verdades más profundas sobre nuestro planeta y el universo. Este artículo explora el significado detrás de este poderoso versículo y su conexión con la comprensión geológica moderna.
“¿No ves cómo Allah ha establecido las montañas como estacas [estables e inmóviles]?” (Surah An-Naml, 88)
El Movimiento Constante de la Tierra
Este versículo destaca que incluso objetos aparentemente estacionarios como las montañas están en constante movimiento. La comparación con las nubes ilustra cómo nuestra percepción de estabilidad puede ser engañosa. La propia Tierra es un sistema dinámico, que gira a una velocidad asombrosa.
- Gira sobre su eje aproximadamente a 1.667 kilómetros por hora (1.035 mph).
- Orbita alrededor del sol a unos 30 kilómetros por segundo (18,6 millas por segundo).
- Todo el sistema solar se mueve a través de la galaxia, y la propia galaxia se mueve dentro del universo.
Aunque no percibimos esta inmensa velocidad debido al movimiento simultáneo de la atmósfera, el versículo coránico sirve como un recordatorio de la realidad subyacente.
Deriva Continental y Desplazamientos Geológicos
El versículo también alude al fenómeno de la deriva continental. Los continentes no están fijos sino que se desplazan lentamente con el tiempo, separándose unos de otros a una velocidad de 1-5 centímetros por año. Esta teoría, inicialmente propuesta por Alfred Wegener a principios del siglo XX y posteriormente confirmada mediante evidencia geológica, fue prefigurada siglos atrás en el Corán.
Las Montañas como Anclas – Surah An-Naba (78:6-7)
Enfatizando aún más el papel de las montañas, Surah An-Naba (78:6-7) las describe como firmemente incrustadas:
“Y pusimos las montañas como estacas [estables e inmóviles]” (Surah An-Naba, 6)
Así como una estaca de tienda se clava profundamente en el suelo para la estabilidad, también lo están las montañas arraigadas dentro de la estructura de la Tierra.
Las Capas de la Tierra y la Estabilidad Sísmica
La geología moderna revela que la Tierra consta de tres capas: el núcleo, el manto y la corteza. Las montañas desempeñan un papel crucial en el mantenimiento del equilibrio de estas capas, particularmente los bloques continentales flotantes sobre el magma debajo. Esta comprensión es relativamente reciente pero se alinea con las descripciones coránicas.
‘Puntos Calientes’ y Equilibrio Divino
La geofísica identifica ‘puntos calientes’, enormes formaciones geológicas que actúan como anclas dentro de la corteza terrestre, previniendo movimientos excesivos y manteniendo el equilibrio. Estos son similares a ‘miradores’ de magma solidificado en las profundidades del planeta, un concepto notablemente consistente con versículos como:
“…Y pusimos las montañas como estacas [estables e inmóviles]” (Surah Lokman, 10)
Los versículos coránicos sobre el movimiento de las montañas y su papel en la estabilidad son un testimonio de la profunda sabiduría contenida en sus enseñanzas.

