El enfoque de este artículo gira en torno a la mayor pérdida del tiempo, un profundo recordatorio para reflexionar sobre cómo gastamos nuestras preciadas vidas. Enfatiza la importancia de utilizar cada momento para el crecimiento espiritual y la preparación para el más allá.
Entendiendo el Valor del Tiempo
Hazrat Osman (que Allah esté complacido con él) declaró: “La mayor pérdida es una vida larga desperdiciada por su dueño, sin preparar provisiones para el viaje al Más Allá”. Esta conmovedora declaración nos impulsa a examinar cómo estamos empleando nuestro tiempo.
Una Reflexión Poderosa
Ibn-i Atallah al-Iskandari explica elocuentemente:
“Considera que una gran parte de tu vida ha pasado en vano; al menos preserva su final. Si se perdieran nueve de cada diez hijos, ¿no dedicaría todo su amor al único hijo restante? Tú también has gastado gran parte de tu vida; al menos valora la pequeña cantidad restante y no la desperdicies en lugares improductivos.”
Incluso si viviéramos tan largo como Noah (paz sea con él), fuéramos tan ricos como Salomón (paz sea con él) o poseyéramos la belleza de José (paz sea con él), sin una comprensión de la mortalidad, aún estaríamos en desventaja.
Orientación Coránica
Allah Todopoderoso dice:
“Por el tiempo! Ciertamente, el hombre está en pérdida. Excepto aquellos que creen y hacen buenas obras, y se aconsejan mutuamente con la verdad y son pacientes.” (Al-Asr, 107:1-3)
Por lo tanto, debemos valorar cada momento, esforzándonos por hacer nuestras vidas mortales una capital para la dicha eterna. De lo contrario, corremos el riesgo de ruina y convertirnos en aquellos que se han perjudicado a sí mismos.
La Urgencia de la Acción
Hazrat Osman (que Allah esté complacido con él) enfatiza aún más:
“La mayor pérdida es una vida larga desperdiciada por su dueño, sin preparar provisiones para el viaje al Más Allá.”
El momento más valioso para prepararse para el más allá es en el presente: el período entre el pasado y el futuro. El pasado está cerrado, y el futuro permanece incierto.
Evitando la Procrastinación
Retrasar las oraciones, el ayuno, el peregrinaje (Hajj), los actos de bondad, el arrepentimiento, las acciones justas y el servicio hasta la vejez o la jubilación, ofreciendo excusas como “Estoy demasiado ocupado”, es una causa significativa de pérdida. Se ha dicho:
“Aquellos que dicen ‘lo haré mañana’ están perdidos.”
¡Porque puede que llegue un día en el que no haya un mañana! ¡O tal vez habrá un mañana, pero nosotros no estaremos presentes!
Un Recordatorio Final
En última instancia, las oportunidades para buenas acciones y arrepentimiento surgen en el momento presente. Incluso si descuidamos esas oportunidades, la Muerte (Azrail – paz sea con él) no vacilará en su deber cuando llegue nuestro tiempo. El arrepentimiento después de la muerte será inútil.
Cada persona, al exhalar su último aliento, desea:
“Ojalá no hubiera cometido ese error, ojalá hubiera realizado esa buena acción…”
¡Pero ay! No queda ni mano ni pie.
Que Allah nos conceda a todos pasar el resto de nuestras vidas de una manera que sea mejor de lo que ya hemos gastado, llena de buenas acciones.
Ameen!

