Clásicos del Sufismo · junio 19, 2026

El Concepto de Justicia en el Islam y la Destrucción Espiritual de la Opresión

La Esencia de la Justicia y el Equilibrio Universal La justicia es uno de los pilares fundamentales del Islam y de la ética sufí. No se trata simplemente de una regla aplicada en los tribunales, sino del equilibrio …

La Esencia de la Justicia y el Equilibrio Universal

La justicia es uno de los pilares fundamentales del Islam y de la ética sufí. No se trata simplemente de una regla aplicada en los tribunales, sino del equilibrio existencial del universo y del corazón. El gran místico Mevlânâ Celâleddîn-i Rûmî definió la justicia como “regar los árboles” y la opresión como “regar las espinas”, resumiendo magistralmente el quid de la cuestión. La justicia es colocar un beneficio en su lugar adecuado; la opresión es situar algo en un lugar inapropiado e injusto, lo que conduce a calamidades y destrucción. Quienquiera que reciba la gracia de Allah, Él le concede gobernantes inteligentes, reflexivos y justos; pero si desea devastar un lugar, deja su gobierno en manos de los tiranos. En este contexto, la justicia no es solo una cuestión de gestión estatal, sino también un requisito del deber de cada persona hacia sí mismo, hacia su entorno y hacia su Creador. El establecimiento de la justicia en el corazón es posible sólo colocando todo en su lugar divino, según el mandato Divino.

La Oscuridad de la Opresión y el Destino del Tirano

La opresión es arrebatar los derechos de los inocentes, oprimir a los débiles y atormentarlos. En una nación donde los pueblos débiles y los pobres son oprimidos, el sueño debe ser ajeno a sus gobernantes. Como señaló también Shaykh Sadi-i Shirazi, aunque un tirano pueda tener poder temporal y ostentación, ni ese esplendor perdura ni su reino; lo único que queda es la amarga factura del sufrimiento infligido a los oprimidos y una reputación duradera de maldad. El tirano es una figura despiadada que incendia el mundo, y dondequiera que extienda su mano, no queda rastro de alegría. En realidad, el tirano se hace daño a sí mismo, pues en el Día del Juicio, el oprimido se aferrará al cuello del tirano y le cargará con todos sus pecados. En ese día terrible, el tirano será incapaz de levantar la cabeza por la vergüenza.

La Oración del Oprimido y los Límites de la Compasión

Los guías espirituales siempre han aconsejado tener cuidado con las maldiciones de aquellos que sufren opresión. Incluso si se dictara un fatwa para matar a un inocente, si deja atrás a sus hijos, es necesario mostrar compasión hacia ellos, enfatizando que el pecado del injusto no debe recaer sobre los miembros inocentes de la familia. La muerte con un mal destino es inevitable para un tirano que atormenta al pueblo. Por otro lado, la verdadera compasión también requiere establecer límites para el tirano. Sentir lástima por un tirano es, en realidad, oprimir a la gente inocente; porque si el fuego del tirano que incendia el mundo no se extingue, toda una sociedad arderá. La soberanía terrenal de aquellos que oprimen al pueblo es un presagio de su pobreza y mendicidad en el más allá. La verdadera justicia es entregar lo debido a cualquier costo y tomar el derecho del débil de la mano del déspota.