¿Por Qué un Musulmán No Debe Hacer Maldiciones? ¿Cómo Debemos Interpretar el Verso?
Allah no ama que se diga una mala palabra abiertamente, excepto para aquellos que han sido injustos… (An-Nisa, 4/148)
Evitemos la Maldición
La maldición (Beddua) es un término compuesto de la palabra persa “bed”, que significa “malo”, y la palabra árabe “dua”, que tiene significados como “deseo” o “oración”. Nuestra religión, el Islam, nos ordena tanto hablar con hermosura como realizar oraciones bellas. Sin embargo, en ciertas situaciones, como la injusticia y la opresión, permite que los agraviados hagan maldiciones. Nuestro Profeta (la paz sea con él) a pesar de sufrir diversas dificultades por parte de los politeístas, no les hizo maldiciones sino que oró para que la gente encontrara la guía. Sin embargo, nuestro Profeta hizo una maldición sobre aquellos que asesinaron a un distinguido equipo de orientación –a pesar de que se había garantizado su seguridad– cuando fueron enviados a enseñar conocimiento en Bi’rimaûne. Como Ummah Muhammad, lo que nos corresponde es seguir el camino del perdón. Eliminar la maldición de nuestras vidas. Nunca hacer maldiciones para nosotros mismos y para nuestra familia. Y nunca recurrir a la opresión y la violencia. Porque no olvidemos que la maldición del agraviado no es rechazada ante Allah.

