¿Determina la Oración Realmente el Triunfo en Gazâ?
El Hocaefendi Osman Nûri Topbaş ilumina la verdad de la gazâ y la du’a. En este artículo, examinaremos la importancia del apoyo espiritual junto con la fuerza material y el papel de la oración en las guerras.
¿Cuál es el Lugar y la Importancia de la Du’a en Gazâ?
La gazâ y la du’a son dos elementos importantes que se complementan entre sí. Uno representa el frente material, mientras que el otro representa el frente espiritual. Ambos son indispensables. La espalda de los soldados que luchan en el frente se fortalece con el apoyo de una nación llena de oraciones, y su moral es superior a la del enemigo. La firmeza espiritual es la fuerza más poderosa que influye en el triunfo.
La Fuerza y el Efecto de la Du’a en Gazâ
Las oraciones de nuestra nación son una fuerza invisible para nuestros soldados en el frente. Incluso los espíritus de aquellos que alcanzan el rango de mártir continúan luchando. Estas realidades se han vivido con muchos ejemplos a lo largo de nuestra historia. Nuestras tierras y frentes están llenos de mártires que no entregaron su patria.
Por lo tanto, como nación, debemos orar por nuestros gloriosos hijos, despedirlos con oraciones para sus deberes patrióticos. Especialmente en las primeras horas de la mañana (seher), debemos pedir a Alá el triunfo del Islam y los musulmanes.
Recordemos esta súplica que Davud (al-Dawud) hizo cuando los soldados creyentes del ejército de Tâlût se enfrentaron al ejército de Câlût:
“…¡Oh, nuestro Señor! Concede paciencia sobre nosotros (llena nuestros corazones de paciencia), afianza nuestros pies (dinos fuerza para resistir y luchar) y ayúdanos contra los incrédulos.” (Al-Baqarah, 250)
Además, debemos esforzarnos por recitar la Sura Fath cada mañana.
Que Alá, con la sinceridad de las oraciones que hacemos como nación, las súplicas de los musulmanes oprimidos y el sacrificio de nuestro ejército fronterizo, nos conceda triunfos materiales y espirituales.
Mientras que la existencia de estos valientes nos alegra, también debe hacernos reflexionar sobre el futuro.
¡Recordemos que no basta con solo orar! También debemos esforzarnos, trabajar mucho. Porque criar a una generación de verdaderos patriotas es un camino de yihad interminable.
Nuestras jóvenes damas deben criar valientes hijos llenos de fe, y los padres deben nutrirlos con el Corán para que crezcan como héroes que escribirán epopeyas en el camino de la religión y la patria. Así continuarán las páginas doradas de nuestra gloriosa historia.
InshAllah, habrá naciones creyentes que nuestros mártires e inválidos llenos de fe abrazarán con amor bajo el Estandarte de Hamd del más excelente de los profetas (Muhammad ﷺ). Como expresó Mehmet Akif:
¡Oh, hijo de mártir, oh, mártir, no pidas un sepulcro de mí,
El Profeta… está esperando con los brazos abiertos para ti…

