El Límite de las Necesidades y la Tranquilidad del Contentamiento
Las ambiciones mundanas del ser humano nunca tienen fin; pues la naturaleza humana anhela más a medida que adquiere más. La verdadera riqueza no reside en acumular bienes, sino en conformarse con lo que se tiene, es decir, en el kanaat (contentamiento). Abdulqadir al-Gaylani (que Allah le conceda paz) enfatiza la importancia de que un padre enseñe el kanaat tanto a sí mismo como a sus hijos, destacando que asegurar solo lo necesario y dejar el resto en manos de Allah es el camino más correcto. Si una persona busca riqueza y tranquilidad de Allah, solo puede encontrarlas en el kanaat. Porque la codicia prolonga las esperanzas del hombre, oscurece su mente y lo esclaviza al mundo. La única solución para liberarse de las preocupaciones mundanas es saciar el corazón con kanaat.
Preocupación por el Sustento y Falta de Confianza
Muchas personas, impulsadas por el miedo a quedarse sin sustento en el futuro, desperdician su vida acumulando riquezas. Sin embargo, como dijo Ibn Ataullah al-Iskandari, para aquellos dedicados a la espiritualidad genuina, esforzarse excesivamente por obtener el sustento que necesita para vivir en este mundo es un esfuerzo inútil; pues Allah, el Sublime, ya garantizará ese sustento según el secreto de "el sustento de cada criatura que camina sobre la tierra pertenece a Allah". Cuando el siervo se afana por algo que ya le está garantizado (el sustento), mientras descuida la verdadera tarea que se le exige (la adoración), es una señal de ceguera en la visión interior. Aquel que confía en sus bienes perecederos y olvida su más allá, quedará mañana con las manos vacías. Quien practica el kanaat no mendiga a nadie ni extiende su mano, preservando así su honor.
La Verdadera Generosidad y la Nobleza de la Pobreza
Para los sufíes, el fakr (necesidad) y el kanaat son entre los niveles más elevados que se pueden alcanzar. La frase "la generosidad en el contentamiento es mejor que la generosidad en dar" expresa que conformarse con lo que uno tiene es superior a esperar bondades de afuera o realizar actos de caridad ostentosos. Aquellos que llenan sus estómagos y sus pasiones, paralizan su vida espiritual. La verdadera valentía y nobleza reside en no prestar atención a los tesoros mundanos, incluso si estos se presentan ante tus ojos, romper las cadenas de la codicia y correr hacia el agrado de Allah. Un creyente con kanaat vive libre como un sultán en la tierra; pues no hay ni ataduras de avaricia ni ansias de poder que lo sujeten.

