Clásicos del Sufismo · junio 19, 2026

La Excelencia del Himmat: Dirigir la Intención Únicamente a Allah, en Este Mundo y en el Más Allá

La Naturaleza y Enfoque del Himmat El himmat es el anhelo más potente del corazón, la dirección más sublime del alma y una determinación firme. En el camino espiritual (ṭarīqa), cuanto mayor sea la excelencia del himmat …

La Naturaleza y Enfoque del Himmat

El himmat es el anhelo más potente del corazón, la dirección más sublime del alma y una determinación firme. En el camino espiritual (ṭarīqa), cuanto mayor sea la excelencia del himmat de un individuo, mayor será el rango que alcance. Ibn Ata’ullah al-Iskandarí enfatizó con sabiduría: “La intención del himmat no debe extenderse más allá de la intención de Allah”. Esto subraya que el objetivo del creyente (ʿabd) debe ser únicamente y exclusivamente el Creador Absoluto (al-Khāliq). Si una persona entra en el camino espiritual solo para obtener los placeres del Paraíso o las manifestaciones extraordinarias (karamāt), entonces su himmat está atrapada en estos deseos transitorios. Sin embargo, aquello que se espera (las recompensas divinas) no puede desviarse de la Generosidad Divina (Allah).

Trascienda los Beneficios Mundanos y del Más Allá

Imam al-Ghazālī señala que el punto más elevado que el ser humano debe alcanzar a través del conocimiento (ʿilm) y la acción (amal), es buscar la felicidad eterna y el agrado de Allah (riḍā). Los grandes maestros sufíes incluso consideran que adorar únicamente por los placeres del Más Allá es una forma de “servicio a uno mismo” (ʿamalat al-nafs); porque, como se dice: “Quien adora a Allah por el Paraíso en realidad está sirviendo a su propia alma. Quien adora a Allah por Allah mismo alcanza la verdadera estación de servidumbre (ʿubūdiyya)”.

El Rol del Alto Himmat en la Unión Divina

El creyente que desea progresar rápidamente en los estados espirituales (maqāmāt) debe retirar su corazón de todas las criaturas (masīwa) y dirigirse a su Señor con un enfoque total. Aquel que dedica toda su existencia al agrado de Allah no se preocupa por los beneficios mundanos o ultraterrenales. Un creyente cuyo corazón está completamente fijado en la Esencia Divina (Dhāt-i Ilāhi) debe renunciar a su propia voluntad y disolverse en la Voluntad de Allah (fenā fī Allāh). Los derviches que poseen un himmat elevado, consideran el agrado del Señor superior incluso al Paraíso; pues caminan con la creencia de que “Atribuirse a las bendiciones creadas por nuestro Señor mientras Su gracia está presente es una falta de himmat”. Así alcanzan la unión divina (waṣl).