La Oración de Hamd que Acerca a Alá y la Sorpresa de los Ángeles
Alabrar a Alá es una de las oraciones más hermosas. Nuestro Profeta -sallâllâhu aleyhi ve sellem-, en sus hadices, ha hablado sobre las virtudes del alabamiento a Alá. Esta oración, contenida en ese hadiz, asombró incluso a los ángeles.
Texto y Significado de la Oración de Hamd
Un siervo de Alá expresó lo siguiente:
يَا رَبِّ لَكَ الْحَمْدُ كَمَا يَنْبَغِي لِجَلاَلِ وَجْهِكَ وَلِعَظِيمِ سُلْطَانِكَ
«¡Yâ Rabbî! Alabado seas como corresponde a la majestad de tu rostro y a la grandeza de tu poder y soberanía.»
El Efecto de esta Oración de Hamd sobre los Ángeles
Esta sublime alabanza dejó atónitos a dos ángeles encargados de registrar las acciones del siervo. No supieron cómo escribir la recompensa de esta alabanza. Inmediatamente ascendieron al cielo y:
«¡Oh, nuestro Señor! Tu siervo ha pronunciado palabras cuya recompensa no sabemos cómo registrar.» dijeron.
La Respuesta de Alá
Alá -quien conoce mejor lo que dijo su siervo-,:
«¿Qué dijo mi siervo?» preguntó.
Los ángeles respondieron:
«¡Oh, nuestro Señor! Tu siervo alabó de la siguiente manera: “¡Yâ Rabbî! Alabado seas como corresponde a la majestad de tu rostro y a la grandeza de tu poder y soberanía.”»
El Mandato de Alá y el Registro de la Recompensa
Alá entonces ordenó a esos dos ángeles:
«Hasta que mi siervo Me alcance y Yo lo recompense por sus palabras (alabanza), ustedes escriban esas palabras tal como las pronunció mi siervo.» (Ibn Mâce, Adab, 55; Bayhaki, Shu’ab, VI, 225/4077)

