Clásicos del Sufismo · junio 19, 2026

La Verdadera Gratitud: Reconociendo al Dueño de las Bendiciones

La Esencia y los Aspectos de la Gratitud La respuesta más hermosa que podemos ofrecer a Allah, Exalted be He, por las incontables bendiciones que otorga a Sus siervos es la gratitud (Shukr). La gratitud es una …

La Esencia y los Aspectos de la Gratitud

La respuesta más hermosa que podemos ofrecer a Allah, Exalted be He, por las incontables bendiciones que otorga a Sus siervos es la gratitud (Shukr). La gratitud es una característica del pueblo del Paraíso y la apertura del corazón a la contemplación. La verdadera gratitud se compone de tres aspectos: la gratitud con la lengua, la gratitud con los miembros del cuerpo y la gratitud con el corazón. La gratitud con la lengua implica reconocer la bendición como lo ordena el versículo: “Recuerda a tu Señor y expresa su alabanza” (Duha). La gratitud con los miembros implica usar el cuerpo en obediencia a Allah. La gratitud del corazón, por otro lado, es creer con una fe firme que cada partícula de aquello que poseemos proviene absolutamente del Creador, según el versículo: “Todo lo bueno que te llega, es de Allah” (Nahl).

El Peligro de la Falta de Gratitud y la Prueba

No valorar una bendición y atribuírsela al ego puede llevar a que esa bendición se escape o a convertirse en una cadena de pruebas. Shaytan (Satan) ha confesado que su mayor victoria es la falta de gratitud, afirmando: “Encontrarás que solo unos pocos son agradecidos” (A’raf), mientras declara que atacará a los humanos por todos lados para desviarlos del camino recto. Muchos individuos actúan negligentemente, atribuyendo las bendiciones a sí mismos o a las criaturas que sirven como medios; esta actitud oscurece el corazón y abre la puerta a una forma sutil de asociación (Shirk).

Ver al Dador, No a la Bendición

La verdadera gratitud de los conocedores (Arifin) no se dirige a la bendición en sí misma, sino a la Sublime Esencia del que la otorga. Un siervo perspicaz sabe que las bendiciones que tiene en sus manos no son el resultado de su propio esfuerzo o intelecto, sino simplemente una gracia de Allah. Él expresa gratitud cuando recibe una bendición y muestra aceptación cuando se le niega una bendición, percibiendo la sabiduría divina subyacente a ello. Porque incluso lo que Allah retiene es una generosidad oculta para proteger al siervo de las tentaciones mundanas. Al adornar su existencia con gratitud, el siervo se acerca a Allah y aumenta su rango espiritual.