La Superioridad del Istikamett sobre la Karama
Un error común entre quienes se embarcan en el camino sufí es asociar el progreso espiritual con fenómenos extraordinarios, como caminar sobre el agua, volar por los aires o revelar secretos ocultos (keramets). Sin embargo, los maestros perfectos han enfatizado repetidamente que la karama es un deseo que satisface al ego, y que el verdadero objetivo es obedecer las ordenanzas de Allah con rectitud (istikamett). Feriduddin Attar expresa esta verdad con una advertencia impactante: “Busca istikamett, no karama, porque tu Señor desea istikamett, mientras que tu ego anhela la karama”. Los conocedores advierten que aquellos que persiguen habilidades extraordinarias corren el riesgo de desviarse del camino, ya que la mayor virtud es permanecer en la línea de complacencia divina (Rıza) a pesar de toda calamidad y dificultad.
Los Fenómenos Extraordinarios como Trampa del Ego
Un gran wali, Yahya bin Muaz-i Razi, escuchó un día a Bayezid-i Bistami suplicando en prostración durante toda la noche: “¡Oh, Señor! Una nación te pidió que les permitieras caminar sobre el agua y en el aire, y tú se lo diste; ellos están contentos. Me refugio en ti de esto. Otra nación solicitó los tesoros de la tierra, y tú se los concediste. ¡De nuevo me refugio en ti!”. Este incidente demuestra que aquellos que buscan la Verdad consideran la karama no como un objetivo, sino como una prueba que puede distraer a uno en el camino espiritual. Mientras que las personas comunes se centran en la apariencia del culto, sus recompensas y sus karamets, los más avanzados consideran estas expectativas extraordinarias como velos que deben superarse.
La Verdadera Karama: La Gracia de Allah y el Hermoso Carácter
Según aquellos versados en la ciencia del conocimiento interior (irfan), la verdadera karama de una persona es la bondad y las acciones beneficiosas que Allah manifiesta a través de ella. Si un siervo produce obras basadas en un hermoso carácter que no emana de su propia voluntad, esa es la mayor karama. La istikamett perfecta consiste en estar de acuerdo con los mandatos y el buen comportamiento; no hay una posición más elevada que esta. Un siervo que vive por complacer a Allah rechaza con desdén los elogios del pueblo o las demostraciones de karama, aspirando únicamente a la humildad de cumplir fielmente su deber de servidumbre (ubudiyet); porque esa humildad lo elevará al máximo honor ante Allah.

