El Impacto de las Oraciones en la Vida
El Hocaefendi Abdullah Sert, en las lecturas del Şifâ-i Şerîf, relata cómo la oración que el Profeta Muhammad (la paz y bendiciones sean con él) hizo a Enes bin Malik (r.a.) a petición de Ümmü Süleym, bendijo su vida.
Estos momentos especiales en la vida de Enes b. Malik radıyallahu anh demuestran el impacto de las oraciones en la vida.
La Oración del Profeta Muhammad (la paz y bendiciones sean con él) a Enes bin Malik (r.a.)
La madre de Enes ibn Mâlik radıyallahu anh, Ümmü Süleym, le dijo al Profeta Muhammad (la paz y bendiciones sean con él):
“¡Oh, Resûlallah! Mi hijo Enes es tu siervo. ¡Ora por él!”
En respuesta, el Mensajero de Allah hizo la siguiente oración:
“¡Oh, Allah! Concede a Enes muchas riquezas y descendencia, y haz que sean una bendición para él.”
El Relato y los Detalles del Evento
Enes ibn Mâlik radıyallahu anh relató el evento de la siguiente manera: El Resûl-i Ekrem sallallâhu aleyhi ve sellem vino a visitarnos con mi madre, Ümmü Süleym. Mi madre le ofreció aceite y dátiles. El Profeta Muhammad (la paz y bendiciones sean con él) dijo:
“Pon tu aceite en la ojarilla y tus dátiles en el recipiente; estoy ayunando.”
Posteriormente, fue a una esquina de la casa y realizó oraciones supererrogas. Enes y su familia se unieron a él en la oración. El Profeta Muhammad (la paz y bendiciones sean con él) hizo una oración por Ümmü Süleym y su familia. La madre de Enes dijo:
“¡Oh, Mensajero de Allah! Ora también por mi granito de arena.”
Cuando el Profeta (la paz y bendiciones sean con él) preguntó, recibió la respuesta:
“Mi siervo Enes.” En consecuencia, el Resûl-i Ekrem sallallâhu aleyhi ve sellem deseó que poseyera toda la felicidad en este mundo y en el más allá, haciendo la siguiente oración:
“¡Oh, Allah! Concede a Enes muchas riquezas y descendencia, y haz que sean una bendición para él.”
Enes añadió lo siguiente sobre su vida: “Ahora soy el musulmán más rico de Medina. Mi hija mayor, Ümeyye, dice que hasta la fecha en que Haccâc llegó a Basra (75/694), he tenido más de 120 hijos.” (Buhârî, Savm 61, nr. 1982; Daavât 19, 26, 46, 47, nr. 6334, 6344, 6378, 6380; Müslim, Mesâcid 268, nr. 660; Fezâilü’s-sahâbe 141-142, nr. 2480-2481; Ahmed ibni Hanbel, Müsned, III, 188.)
El Relato de İkrime
Según el relato de İkrime (f. 105/723), un exegeta tabi’i, Hazrat Enes radıyallahu anh dijo:
“Por la fe en Allah, tengo muchas riquezas. Hoy tengo más de 100 hijos y nietos.” (Müslim, Fezâilü‘s-sahâbe 143, nr. 2481.)
Otro Relato
En otro relato, Enes ibn Mâlik radıyallahu anh dijo:
“Hoy no conozco a nadie que haya disfrutado de la comodidad y las posibilidades con las que yo me he encontrado. Con estas dos manos, he enterrado a 100 de mis hijos. Mis hijas muertas y nietos están incluidos en este número.” (Taberânî, el-Mu‘cemü’l-kebîr (Selefî), XXV, 123, nr. 300.)

