¿Dónde se esconde el secreto de las oraciones aceptables ante Allah?
¿Por qué se da tanta importancia a la súplica de los corazones rotos, débiles y afligidos?
En un hadiz (narración) se dice:
“Hay entre vosotros personas con el pelo revuelto, con ropas viejas, con aspecto extraño y que la gente no tiene en cuenta, si juraran a Allah, Él no invalidaría sus juramentos… Berá bin Mâlik es de ellos.” (Tirmizí, Menakib, 54/3854)
PERSONAS CUYAS ORACIONES SON ACEPTADAS
Es decir, estas personas son –si me permiten la expresión– “amigos de Allah”. Si pidieran insistentemente a Allah que algo sucediera y lo expresaran con un juramento, Allah Todopoderoso no les avergonzaría.
De hecho, Berá -que Allah esté complacido con él-, hermano de Anes bin Mâlik, no tenía ni una piedra de referencia en el mundo. Vivía con muy poca comida, apenas lo suficiente para no morir, y afrontaba la pobreza con paciencia y resignación (tawakkul). Berá -que Allah esté complacido con él- participó en una de las guerras del tiempo del Hazrat Omar. En esta guerra, los musulmanes eran muy pocos y estaban en una situación difícil. El comandante del ejército insistió en que Berá -que Allah esté complacido con él- jurara por la victoria de los musulmanes. Entonces Hazrat Berá dijo:
“¡Oh, mi Señor! Te juro que me concedes la victoria sobre ellos y me haces conocer a nuestro Noble Profeta!..” (Hakim, III, 331/5274)
En efecto, al día siguiente se obtuvo la victoria y Hazrat Berá bebió el preciado elixir del martirio que deseaba con fervor.
Nuestro Noble Profeta -que la paz y las bendiciones de Allah estén sobre él- también, al pedir a Allah ayuda y victoria, hacía súplicas por medio de los pobres entre los emigrantes[1] y decía:
“Llámenme a los débiles. Porque solo sois vosotros (con sus súplicas y bendiciones) quienes son proveídos y ayudados.” (Abu Dawud, Cihad, 70)
La siguiente narración de Mâlik bin Dinar también es muy significativa para poder llegar a la complacencia divina aprovechando los corazones rotos y afligidos:
“Musa -que la paz sea con él- en una súplica a Allah Todopoderoso dijo:
«¡Oh, mi Señor! ¿Dónde debo buscarte?»
Allah Todopoderoso respondió diciendo:
«Búscame entre aquellos que tienen el corazón roto».” (Abu Nuaym, Hilye, II, 364)
Nota al pie:
[1] Ver Bukhari, Cihad, 76; Tabarani, Mûcemu’l-Kebîr, I, 292.

