Dúas Recitadas al Final de la Oración
En la creencia islámica, la oración (ṣalāh) es uno de los vínculos más importantes entre Allah (Dios) y el siervo. Las súplicas (dua) realizadas durante la oración son peticiones que surgen desde lo más profundo del qalb (el corazón). Existen diversas súplicas que pueden recitarse después de la tahiyyat (testimonio sentado) y las fórmulas salli-bārik. Estas súplicas, tanto por su recitación en árabe como por su contenido, son fuente de consuelo y paz espiritual.
Dúas que se Recitan Después de la Tahiyyat y Salli-Bārik
La persona, después del tashahhud (tahiyyat) y las fórmulas salli-bārik, puede recitar en árabe cualquiera de las súplicas mencionadas en el Qur'an y la sunna. La recitación de estas súplicas profundiza aún más la atmósfera espiritual de la oración.
El punto a tener en cuenta para quienes deseen recitar estas súplicas en la oración es hacerlo después de la tahiyyat y antes de dar el salām (saludo final).
- Dúas que aparecen en el Qur'an
Dua Rabbena
Pronunciación: “...Rabbanā ātinā fī’d-dunyā ḥasanatan wa fī’l-ākhirati ḥasanatan wa qinā ʿadhāba’n-nār.”
Significado: “¡Señor nuestro! Danos en esta vida lo bueno y en la otra vida lo bueno, y protégenos del castigo del Fuego.” Esta súplica incluye hermosas peticiones tanto para esta vida como para la otra.
Dua Rabbiʿjalnī
Pronunciación: “Rabbiʿjalnī muqīmaṣ-ṣalāti wa min dhurriyyatī rabbanā wa taqabbal duʿāʾ.”
Significado: “¡Señor mío! Haz que yo y mi descendencia seamos de los que establecen la oración; ¡Señor nuestro! Acepta mi súplica.” Esta súplica es una petición para que tanto la persona como su descendencia realicen buenas acciones.
Dua Rabbena’ğfir lī
Pronunciación: “Rabbanā’ğfir lī wa li-wālidayya wa li’l-muʾminīna yawma yaqūmu’l-ḥisāb.”
Significado: “¡Señor nuestro! Perdóname a mí, a mis padres y a los creyentes el día en que se haga el ajuste de cuentas.” Esta súplica es una petición tanto por el perdón propio como por el de los padres y todos los creyentes.
Dua Tawaffanī Musliman
Pronunciación: “...Tawaffanī musliman wa alḥiqnī biṣ-ṣāliḥīn.”
Significado: “...(¡Señor mío!) Hazme morir como musulmán y úname a los justos.” Esta súplica expresa el deseo de vivir conforme al Islam y fallecer dejando un registro de buenas acciones.
Dua Allāhumma Innī Ẓalamtü
Hazrat Abu Bakr (raḍiyallāhu ʿanhu) un día dijo al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él):
“¡Oh Mensajero de Allah! Enséñame una súplica para que la recite en mi oración.”
El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) le enseñó la siguiente súplica:
Pronunciación: “Allāhumma innī ẓalamtü nafsī ẓulman kaṡīran wa lā yaġfiru’dh-dhunūba illā anta, faġfir lī maġfiratan min ʿindik, wa’rḥamnī innaka anta’l-ġaḏūru’r-raḥīm.”
Significado: “¡Oh Allah! Me he hecho mucho daño a mí mismo. Nadie perdona los pecados sino Tú. Así que perdóname con un perdón que venga de Ti y ten misericordia de mí. Ciertamente, Tú eres el Perdonador, el Misericordioso.” (Bujārī, Adhān 149, Daʿwāt 17, Tawḥīd 9; Muslim, Dhikr 48)
Abu Bakr (raḍiyallāhu ʿanhu) recitaba esta súplica después del tashahhud y las fórmulas salli-bārik y antes del salām.
Dua Allāhumma’ğfir lī Mā Qaddamtu
Hz. ʿAlī (raḍiyallāhu ʿanhu) dijo:
El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) solía concluir la súplica que hacía entre el tashahhud y el salām en la oración diciendo:
Pronunciación: “Allāhumma’ğfir lī mā qaddamtu wa mā aḫḫartu, wa mā asrartu wa mā aʿlantu, wa mā asraftu, wa mā anta aʿlamu bihi minnī, anta’l-muqaddimu wa anta’l-muʾaḫḫir, lā ilāha illā anta.”
Significado: “¡Oh Allah! Perdona mis pecados pasados y futuros, los ocultos y los manifiestos, los que cometí en exceso y los que Tú sabes mejor que yo. Tú eres el que adelanta y el que retrasa. No hay divinidad sino Tú.” (Muslim, Musāfirīn 201, Dhikr 70. Véase también Bujārī, Tahajjud 1, Daʿwāt 10, Tawḥīd 8, 24; Abū Dāwūd, Ṣalāh 119, Witr 25; Tirmidhī, Daʿwāt 32)
Dua Allāhumma Innī Aʿūdhu Bika Min ʿAdhābi’l-Qabr
ʿĀʾisha (raḍiyallāhu ʿanhā) relató:
“El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él), en la oración (es decir, al final), solía decir:
Pronunciación: “Allāhumma innī aʿūdhu bika min ʿadhābi’l-qabr wa aʿūdhu bika min fitnati’l-masīḥi’d-dajjāl wa aʿūdhu bika min fitnati’l-maḥyā wa fitnati’l-mamāt. Allāhumma innī aʿūdhu bika mina’l-maʾthami wa’l-maghram.”
Significado: “¡Oh Allah! Me refugio en Ti del castigo de la tumba. Me refugio en Ti de la prueba del falso Mesías (Dajjal). Me refugio en Ti de las pruebas de la vida y de la muerte. ¡Oh Allah! Me refugio en Ti de cometer pecados y de endeudarme.”
Así solía suplicar. Alguien le preguntó:
“¿Por qué buscas tanto refugio en Allah contra las deudas?”
Ante esto, el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) dijo:
“Cuando una persona se endeuda, habla y miente, promete y no cumple.” (Bujārī, Adhān, 149)

