La oración que no abandonaba la lengua del Rasûlullah (s.a.v.), protectora del corazón…
Narrado por Hazrat Enes -radıyallâhu anh-:
La Dua que el Profeta Recitaba Frecuentemente: ¡Establece mi Corazón en la Religión!
Rasûlullâh -sallâllâhu aleyhi ve sellem- solía recitar frecuentemente esta oración:
َ يَا مُقَلِّبَ القُلُوبِ ثَبِّتْ قَلْبِي عَلٰى دِينِكَ
«¡Oh, Allah, Tú que cambias los corazones, estabiliza mi corazón en Tu religión!»
Yo (un día) le dije:
«–¡Oh, Mensajero de Allah! Creemos en Ti y en lo que has traído. ¿Tienes miedo por nosotros?” Entonces me respondió:
“Sí. Los corazones están entre dos dedos del Clemente (Allah). Él los gira como quiere.” (Tirmizî, Qadar, 7/2140)

