Clásicos del Sufismo · junio 20, 2026

La Sinceridad en las Obras: Servidumbre Pura Libre de Shirk

La Sinceridad, el Espíritu de la Adoración La única y absoluta condición para que las adoraciones y buenas acciones de un creyente sean aceptadas ante Allah es la "ikhlas" (ikhlas, la sinceridad). Ikhlas significa que …

La Sinceridad, el Espíritu de la Adoración

La única y absoluta condición para que las adoraciones y buenas acciones de un creyente sean aceptadas ante Allah es la "ikhlas" (ikhlas, la sinceridad). Ikhlas significa que toda acción se realice únicamente con la intención de obtener la complacencia de Allah, sin que se mezcle en ella ni el más mínimo interés mundano ni ostentación (riya). ʿAbd al-Qādir al-Geylānī (que Allah santifique su secreto) enfatiza que una obra sin ikhlas es como un cadáver sin vida: "Nada que no se haga con ikhlas tiene beneficio alguno; entiende esto bien... Con la servidumbre que realizas, arderás en el fuego". La hipocresía (riyakarlık) es adorar no a Allah, sino al propio nafs (nafs, el ego / alma inferior) y a las criaturas, lo cual constituye la forma más peligrosa de shirk (shirk, asociar copartícipes a Dios) oculto.

La Mirada de la Gente y la Insidia del Shirk

Quien realiza una acción sólo para que "la gente vea, admire y alabe", en realidad está abandonando al Creador para servir a las criaturas. El Maestro Geylānī desenmascara esta inconsciencia así: "¡Qué lástima! Te escondes tras una cortina para que los siervos no te vean. Pero no ves al Creador. ¿Cómo puedes hacer algo oculto para Él?". Quien olvida que Allah lo ve en todo momento y da importancia sólo a la valoración de los seres humanos efímeros, es un necio que vende su otra vida por pequeños intereses. Aquél que no ve igual la alabanza y la crítica de los siervos, no puede alcanzar el verdadero maqām (maqām, la estación espiritual) de tawhid (tawhid, la unicidad de Dios).

Corregir la Intención y Alcanzar la Verdad

El principio y la esencia de toda acción es la intención correcta. Cuando un siervo va a pronunciar una palabra o realizar una acción, primero debe purificar su intención para Allah. Geylānī (que Allah santifique su secreto) dice: "Que tus obras sean con ikhlas; si no, no tendrás éxito", y señala que el siervo no debe esperar ningún beneficio, maqām o karāma (karāma, el prodigio de un santo) de sus actos de adoración. La verdadera servidumbre (ʿubūdiyya) es someterse sólo porque Allah lo ordena, sin esperar ninguna recompensa mundana ni del más allá. Al corazón (qalb, el corazón) de un creyente que se reviste con la armadura de ikhlas, jamás pueden afectar las sugestiones de shayṭān (Satanás) y del nafs.