El hadiz de los Jardines del Paraíso y la importancia del conocimiento
Los ambientes a los que el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) se refirió al decir: “Cuando paséis por los jardines del Paraíso, aprovechadlos debidamente”, son las asambleas de conocimiento, llenas de beneficios espirituales. Profundicemos en el significado y la importancia de este hadiz.
Los Jardines del Paraíso en este mundo
“—Cuando paséis por los jardines del Paraíso, aprovechadlos debidamente” dijo. Los Compañeros (ṣaḥāba) preguntaron:
“—¿A qué se refiere con los jardines del Paraíso, oh Mensajero de Allah?” Dijeron. El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) respondió:
“—A los círculos de dhikr (el recuerdo de Dios)” dijo.[1]
El significado y la importancia de las asambleas de conocimiento
Después de transmitir este hadiz, Ibn Mas‘ūd (que Allah esté complacido con él) solía decir:
“Atención, no me refiero a los círculos de narradores de historias, sino a los círculos de fiqh (jurisprudencia islámica)”.[2]
Nuestros sabios han señalado que, en el hadiz, con “círculos de dhikr (el recuerdo de Dios)” se hace referencia principalmente a los círculos de conocimiento. Según la aleya (āya): “Preguntad a la gente del dhikr si no sabéis” [3], aquí “la gente del dhikr” significa “la gente del conocimiento”.
El amplio espectro del significado de dhikr
El concepto de “dhikr de Allah” (el recuerdo de Dios) abarca un amplio espectro de significados. Mencionar los nombres y atributos de Allah, alabarle y glorificarle, ensalzarle, eximirle de todo lo que no le corresponde, adquirir conocimiento sobre los preceptos religiosos, escuchar los hadices del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) y realizar dua (la súplica) entran dentro del ámbito del dhikr. El dhikr más virtuoso es el Corán. Leer el Corán, escucharlo reflexionando sobre su significado y estudiar su tafsir (la exégesis coránica) constituyen la mejor de las adoraciones.
El alcance del dhikr
Ibn Hajar (que Allah esté complacido con él) dice: “No se ha especificado nada en particular para el dhikr que excluya otras cosas... El concepto de «dhikr de Allah» incluye la recitación del Corán, la lectura de hadices y ocuparse de cualquier ciencia religiosa”.[4]
Atā al-Jorasānī dijo: “Las asambleas de dhikr son aquellas en las que se aprende lo lícito y lo ilícito, cómo comprar y vender, cómo rezar y ayunar, cómo casarse y divorciarse, cómo realizar la peregrinación y cosas similares”.[5]
La discusión de cuestiones de fiqh
Abū Mūsā al-Ash‘arī (que Allah esté complacido con él) fue un día a ver a ‘Umar después de la oración de la noche y discutieron sobre una cuestión de fiqh. Esto muestra que, para debatir temas importantes como el fiqh, incluso se pueden dejar de lado algunas sunna.[6]
El valor de la enseñanza del conocimiento
Ibn Mas‘ūd (que Allah esté complacido con él) expresó el valor de aprender y enseñar conocimiento diciendo: “Enseñar conocimiento es una oración”.[7]
Los beneficios de las asambleas de conocimiento
Wahb b. Munabbih dijo: “Una asamblea en la que se debate el conocimiento me es más querida que realizar oraciones voluntarias durante ese tiempo. Puede que una persona escuche una palabra en esa asamblea y se beneficie de ella durante un año o el resto de su vida”.[8]
La virtud de las asambleas de conocimiento
Los Compañeros (ṣaḥāba) consideraban como los mejores círculos de dhikr aquellos en los que se hablaba de la tafsir (la exégesis coránica) del Corán, se transmitían los hadices y la sunna del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él), y se aprendía el fiqh y la religión.
El secreto del dhikr
Estos círculos no son solo lugares donde se menciona el nombre de Allah, sino también donde se aprenden los mandatos y prohibiciones, lo lícito y lo ilícito. Por ello, son más beneficiosos que otros tipos de dhikr.
La recomendación de Imām Rabbānī
El venerado Imām Rabbānī se esforzó enormemente por aprender y enseñar las ciencias religiosas. Aconsejó a sus murīd (discípulos) corregir su creencia según la doctrina de Ahl al-Sunna y aprender y practicar los conocimientos de fiqh que son obligatorios.[9]
Conocimiento de fiqh
Imām Rabbānī, al emitir fatwas, recurría a los libros religiosos y se especializó en los fundamentos del fiqh.[11]
Consejos dados a los amigos
Imām Rabbānī dijo: “El consejo que siempre he dado a mis amigos y que seguiré dando hasta el final de mi vida es: corregir la creencia conforme a los conocimientos de los libros de kalām de Ahl al-Sunna wa’l-Jamā‘a, y cumplir con las obligaciones derivadas de los preceptos de fiqh, como lo obligatorio, lo recomendable, la sunna, lo permitido, lo ilícito, lo detestable y lo dudoso, y evitar aquello que debe ser abandonado...”[12]
El secreto del dhikr (2)
Hāris al-Muhāsibī dice: “Persevera en el dhikr de Allah para que puedas alcanzar Su cercanía (qurbiyya)”.[13] Esto señala el mayor beneficio del dhikr.
La etiqueta del dhikr
Por último, debemos realizar el dhikr repitiendo el nombre de Allah cumpliendo con su etiqueta y condiciones. No es correcto alterar el dhikr moviéndose excesivamente o recitándolo apresuradamente.
Las asambleas de dhikr son realmente útiles y necesarias. Sin embargo, junto a ellas, no debemos olvidar incluir las asambleas de recitación correcta del Corán, así como las de fiqh, hadiz y tafsir, y recordar que estas también son asambleas de dhikr obligatorias y recomendadas.

