Clásicos del Sufismo · junio 20, 2026

El Estación de la Compañía: Conversación Espiritual y Cercanía con el Exaltedísimo Allah

La Soledad del Corazón con Dios (Halvet) La más dulce fruta del viaje sufí es el profundo sentimiento de cercanía divina y el estado de “ünsiyet” (sincera amistad) que el siervo siente en su corazón. Cuando …

La Soledad del Corazón con Dios (Halvet)

La más dulce fruta del viaje sufí es el profundo sentimiento de cercanía divina y el estado de “ünsiyet” (sincera amistad) que el siervo siente en su corazón. Cuando el siervo se libera del chismorreo de la gente, de la hipocresía y de todo lo demás que no es Dios, comienza una inmensa tranquilidad en su mundo interior. Abdülkadir Geylânî (que Allah tenga piedad de él) dijo: “Si la soledad con el Exaltedísimo está limpia, tu interior se estremece, el corazón brilla. Tus miradas se llenarán de asombro”, indicando que esta única soledad espiritual eleva al ser humano a las alturas. Mientras que pensar en los asuntos mundanos y los deseos transitorios oscurece el corazón, hacer un halvet con el Exaltedísimo otorga al alma el conocimiento de la vida eterna.

El Silencio del Mundo de la Conversación

La conversación espiritual establecida con el Exaltedísimo Allah es un estado de profundo silencio (sükût), completamente alejado del bullicio de las palabras mundanas. Hazrat Geylânî describe este estado de la siguiente manera: “Mira para ser alguien que conversa con Él. Su conversación es verdaderamente silencio. Es un mundo de silencio donde cada palabra se revela allí”. En este silencio, el siervo percibe su propia impotencia y se entrega por completo. Si Allah quiere, hablará con aquel siervo, si no lo quiere, el silencio continúa. Este noble silencio es abrir el corazón y el secreto únicamente a la observación de Allah, estar listo para escuchar Sus inspiraciones sin intermediarios.

La Riqueza Divina que Trae la Unión

Un creyente que encuentra verdadera cercanía con Dios ya no siente el sufrimiento de ninguna carencia mundana. Cuando aquel siervo tiene “ünsiyet” con la Esencia Divina, está completamente liberado de la preocupación por ocuparse de cosas distintas a Esa Esencia. La promesa: “Serás un invitado ante Él. A cada invitado se le ofrece hospitalidad, especialmente al invitado del sultán”, resume los beneficios espirituales que esta cercanía proporciona al siervo. El siervo cuyo corazón solo está lleno del recuerdo de Allah, apartándose de la gente y las causas transitorias, entra bajo la compasiva protección de su Creador y ya nunca más experimentará miedo ni tristeza.