¿Cuándo y por qué se realiza la Du‘ā’ de la Necesidad (hacet duası)? ¿Cómo se hace la Du‘ā’ de la Necesidad?
Como musulmanes, nos volvemos hacia Allah (Dios) para nuestras necesidades tanto en este mundo como en el más allá. Una de las súplicas realizadas con el fin de satisfacer estas necesidades es la du‘ā’ de la necesidad (hacet duası). Aunque la oración de la necesidad (hacet namazı) no es una obligación (farḍ), constituye un medio importante para expresar los deseos del corazón. Después de realizar dos rak‘āt (unidades de oración) de oración voluntaria (nafila) tras la oración de la noche (yaṣī), se alaba a Allah, se envían bendiciones y saludos al Profeta (el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él—), y luego se recita la du‘ā’ de la necesidad, pidiendo que se cumplan los deseos.
¿CÓMO SE REALIZA LA DU‘Ā’ DE LA NECESIDAD?
La du‘ā’ de la necesidad enseñada por el Profeta (el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él—) expresa una intención sincera y el volverse hacia Allah. He aquí dicha súplica:
Árabe:
لاَ إِلَهَ إِلاَّ اللَّهُ الحَلِيمُ الكَرِيمُ، سُبْحَانَ اللّٰهِ رَبِّ العَرْشِ العَظِيمِ، الحَمْدُ لِلّٰهِ رَبِّ العَالَمِينَ، أَسْأَلُكَ مُوجِبَاتِ رَحْمَتِكَ وَعَزَائِمَ مَغْفِرَتِكَ وَالغَنِيمَةَ مِنْ كُلِّ بِرٍّ وَالسَّلاَمَةَ مِنْ كُلِّ إِثْمٍ لاَ تَدَعْ لِي ذَنْبًا إِلاَّ غَفَرْتَهُ وَلاَ هَمًّا إِلاَّ فَرَّجْتَهُ وَلاَ حَاجَةً هِيَ لَكَ رِضًا إِلاَّ قَضَيْتَهَا يَا أَرْحَمَ الرَّاحِمِينَ.
Transliteración:
“Lā ilāha illāllāhu’l-ḥalīmu’l-karīm. Subḥānallāhi Rabbi’l-‘arshi’l-‘aẓīm. Al-ḥamdu lillāhi rabbi’l-‘ālamīn. As’aluka mūjibāti raḥmatika wa ‘azā’ima maghfiratika wa’l-ghanīmata min kulli birrin wa’s-salāmata min kulli ithmin lā tada‘ lī dhanban illā ghafartah wa lā hamman illā farrajtah, wa lā ḥājatan hiya laka riḍan illā qaḍaytahā yā arḥama’r-rāḥimīn.” (Tirmidhī, “Ṣalāt”, 348.)
Significado:
No hay divinidad sino Allah, el Clemente, el Generoso. ¡Glorificado sea Allah, Señor del Trono Sublime! Alabado sea Allah, Señor de los mundos.
¡Oh Allah! Te pido aquello que conduce a Tu misericordia y los medios para obtener Tu perdón, la obtención de toda bondad y la salvación de todo pecado.
¡Oh Allah! No dejes ningún pecado mío sin perdonar, ninguna preocupación sin aliviar, ni ninguna necesidad que sea conforme a Tu complacencia sin satisfacerla.
¡Oh, el más misericordioso de los misericordiosos!”
(Tirmidhī, Ṣalāt: 343; Ibn Mājah, Iqāmah, 189)
Después de recitar esta súplica, basta con pedir a Allah tus deseos relativos a este mundo y al más allá. Recuerda que debemos ser sinceros en nuestras súplicas y tener tawakkul (la confianza en Dios) en Allah.

