Clásicos del Sufismo · junio 20, 2026

La Quiebra Espiritual que Provoca la Pereza y la Virtud del Trabajo

Sólo los que Trabajan Ganan este Mundo y el Otro El islam (el islam) rechaza la actitud de apartarse en una esquina de la mezquita y vivir a expensas de los demás, retirándose del mundo (miskinlik). La religión es una …

Sólo los que Trabajan Ganan este Mundo y el Otro

El islam (el islam) rechaza la actitud de apartarse en una esquina de la mezquita y vivir a expensas de los demás, retirándose del mundo (miskinlik). La religión es una religión de esfuerzo incansable y diligencia. Geylânî (que Allah esté complacido de él), advierte a los creyentes contra este gran desastre: "La pereza arroja al ser humano a abismos terribles... Haz bien tus trabajos y sé diligente. Los que trabajan ganan el mundo. Los que trabajan ganan el más allá". Sudar para obtener el sustento por medios lícitos es el camino de los profetas. "Los profetas trabajaron, contrajeron deudas, se aferraron a las causas... Unieron el trabajo con el tawakkul (la confianza en Dios)".

Falsas Esperanzas y la Negligencia que Conduce al Infierno

No sólo en los asuntos mundanos, sino también en el ámbito espiritual, la pereza lleva a la persona a una ruina eterna. Confiar únicamente en el perdón de Allah (Dios) sin adorar ni soportar ningún esfuerzo para educar el nafs (el ego / alma inferior) es una "falsa esperanza" (ugrutiye). El Maestro Geylânî señala: "Consumiste tu vida en la pereza, de noche y de día, y además estuviste satisfecho con ello. Con tal defecto, esperas el bien de Allah, el Altísimo", llamando la atención sobre la negligencia de quienes esperan el paraíso sin pagar el precio. Aquellos que sudan por un sustento lícito y también consumen su nafs (el ego / alma inferior) con la adoración día y noche, serán los únicos vencedores y verdaderos herederos de ambos mundos.