Oraciones y Dhikr · junio 20, 2026

La súplica de muerte de Hallāǧ-i Manṣūr y la lección de la realidad

La súplica de muerte de Hallāǧ-i Manṣūr (que Allah santifique su secreto): Los últimos momentos del retorno al Ḥaqq (la Verdad) Hallāǧ-i Manṣūr es una de las figuras más importantes del sufismo islámico (el sufismo — …

La súplica de muerte de Hallāǧ-i Manṣūr (que Allah santifique su secreto): Los últimos momentos del retorno al Ḥaqq (la Verdad)

Hallāǧ-i Manṣūr es una de las figuras más importantes del sufismo islámico (el sufismo — taṣawwuf). La súplica que realizó en sus últimos momentos antes de ser ejecutado pone de manifiesto su profundo amor y su ikhlas (la sinceridad) hacia Allah. Estas súplicas son, al mismo tiempo, bellos ejemplos de madurez espiritual y de entrega al Ḥaqq (la Verdad).

LA SÚPLICA DE HALLĀǦ-I MANṢŪR (QUE ALLAH SANTIFIQUE SU SECRETO)

“¡Oh Allah! Tus siervos se han reunido para matarme por su cercanía a Ti y por su apego a sus religiones. Perdónalos. Porque si Tú les hubieras concedido los secretos que me has otorgado a mí, no habrían pensado así de mí. Y si hubieras ocultado de mí lo que has ocultado de ellos, yo no habría hecho tales revelaciones. ¡Oh Señor, perdónalos! Porque ellos me hacen llegar a Ti.” Esta súplica refleja la humildad y la entrega de Hallāǧ-i Manṣūr.

El diálogo de Hallāǧ-i Manṣūr con Iblīs

Según las narraciones, uno de los que contemplaban el estado de Hallāǧ en el mundo espiritual relató que, cuando lo colgaron en la horca, Iblīs se le acercó y le dijo:

“—Tú dijiste un ‘anā’[1] y yo también dije un ‘anā’. ¿Cómo es que por esto desciende la misericordia sobre ti y la maldición sobre mí?”

Hallāǧ-i Manṣūr respondió a Iblīs de la siguiente manera:

“—Tú, al decir ‘anā’, te consideraste superior a Ādam y manifestaste tu arrogancia. Yo, en cambio, al decir ‘Anā al-Ḥaqq’, me aniquilé en el Ḥaqq (fanāʾ — la aniquilación en Dios). La arrogancia, que consiste en afirmar el ego, es señal del infierno. El eliminar el ego, es decir, ser aniquilado en el Ḥaqq, es la expresión de la ‘nada’. Por eso descendió sobre mí la misericordia y sobre ti la maldición y la humillación.” Este diálogo muestra cuán grande es el error del ego y la necesidad de la entrega al Ḥaqq.

Lo que Hallāǧ-i Manṣūr dijo a Ibrāhīm bin Fātik

Hallāǧ-i Manṣūr aconsejó así a Ibrāhīm bin Fātik, quien lo visitó:

“—¡Oh hijo mío! Algunas personas creen que he caído en kufr (la incredulidad), y otras están convencidas de que soy un walī (amigo de Dios). Ante Allah y ante mí, quienes proclaman mi kufr son más amados que quienes dicen que soy un walī.”

“—Señor, ¿por qué dice usted esto?” A lo que respondió:

“—Los que creen que soy un walī lo hacen por su buena opinión hacia mí; los que afirman mi kufr, en cambio, lo hacen por su apego a su religión. Quien muestra fidelidad a su religión es, ante Allah, más amado que quien sólo tiene buena opinión.” Estas palabras subrayan la importancia de la humildad y la devoción a Allah.

Nota:

[1]. Anā: Pronombre personal en árabe que significa “yo”.