La Dua del Profeta (la paz sea con él) al fallecer o en sus últimos momentos, según se narra…
Nuestro Profeta Muhammad -sallâllâhu aleyhi ve sellem-, quien pasó toda su vida con amor y anhelo por Allah Todopoderoso, recibió el momento de reunirse con su Señor con la emoción de una noche de bodas (shab-i arus). Esto es su partida del mundo hacia la eternidad.
La Última Dua del Profeta (la paz sea con él)
Nuestra madre Aisha (r.a.) relata:
“Mientras el Mensajero de Allah (s.a.v.) vivía sus últimos momentos, su bendita cabeza estaba apoyada en mi pecho. Yo, buscando Su sanación, decía: «–¡Oh Señor de los humanos! ¡Alivia la enfermedad! ¡El verdadero médico, el que otorga la verdadera curación, eres solo Tú!» El Profeta (la paz sea con él) respondía:
«–No, ¡oh Allah! Reúname con mi Refîk-i A’lâ. ¡Oh Allah! ¡Concédenme perdón! ¡Concédenme Tu misericordia! Reúname con mi Refîk-i A’lâ (el más noble de los amigos)!» (Ahmed, VI, 108, 231)
Esta dua es una expresión que alivia el dolor del fallecimiento del Profeta y demuestra su profundo apego a su Señor.
En otra narración, nuestra madre Aisha (r.a.) relata la continuación del incidente:
“El Noble Profeta -sallâllâhu aleyhi ve sellem- en sus días de salud dijo muchas veces:
«¡Ningún profeta es arrebatado hasta que vea su posición en el Paraíso! Luego, se le da la opción entre quedarse en el mundo y ir a su posición!» Cuando enfermó y su fallecimiento se acercó, mientras su cabeza estaba apoyada en mi muslo, sintió un desmayo. Al despertar, dirigó sus ojos hacia el techo de la casa y dijo:
«¡Allâh! ¡Refîk-i A’lâ!» Dije entonces:
«¡Oh Mensajero, no nos prefiere a nosotros!» Entendí que este deseo del Profeta era una señal de la realización en él de una noticia que le había estado diciendo repetidamente en sus días de salud.” (Bukhari, Megazi, 84; Ahmed, VI, 89)
Este hadiz shérif expresa claramente cómo se toman las almas de los profetas y sus buenas noticias sobre el Paraíso.

