Clásicos del Sufismo · junio 20, 2026

La Realidad del Zuhd: Abordar el Mundo con el Corazón, No con la Mano

El Zuhd no es Privación, sino Independencia del Corazón En la ética islámica, el zuhd no consiste en retirarse por completo del mundo y sufrir en la pobreza, sino en no permitir que los placeres transitorios del mundo …

El Zuhd no es Privación, sino Independencia del Corazón

En la ética islámica, el zuhd no consiste en retirarse por completo del mundo y sufrir en la pobreza, sino en no permitir que los placeres transitorios del mundo ocupen lugar en el corazón. Abdülkadir Geylânî (r.a.) explica esta profunda verdad con un ejemplo impactante: “Toma el mundo en una mano y la otra vida en la otra. Júntalos. Colócalos en un lugar. Sal de entre ellos. Dirígete a Mevlâna”. Es decir, el creyente puede usar los placeres del mundo y la otra vida, puede poseerlos; pero su corazón debe estar completamente limpio, conteniendo solo el amor y el agrado de Allah (SWT). La persona que expulsa las posesiones mundanas de su corazón, en realidad ha alcanzado el verdadero tesoro infinito.

La Belleza Exterior no Debe ser una Obsesión del Zuhd Interior

La propia vida de Geylânî (r.a.) es el ejemplo más vívido de esta comprensión del zuhd. En respuesta a aquellos que lo criticaban por sus hermosas vestimentas, respondió: “Las bellas ropas que ves sobre mí son como un sudario. Me resultaron bien, pero después de qué?… Me vestí con telas ásperas, comí alimentos secos y pasé hambre… Después de eso…”. Para un wali cuyo corazón ha sido purificado de todo lo demás que no sea Allah (SWT), una túnica de seda en su espalda o una capa remendada tienen el mismo valor. Porque él acepta el mundo no por sí mismo ni por sus deseos, sino simplemente como una parte del destino que Allah (SWT) le ha asignado.

Contento y la Verdadera Riqueza

El creyente que libera a su yo de las ambiciones mundanas adquiere un tesoro infinito de contento. Geylânî (r.a.), quien dijo: “Enseña el contento a ti mismo y a tus hijos. Suficiente para ellos es la posesión del contento”, aconseja que, después de asegurar lo necesario, el corazón de una persona debe dirigirse completamente a la adoración y a la obediencia de Mevlâ (SWT). La persona que no se contenta con la pequeña cantidad de bienes mundanos que tiene, nunca estará satisfecha, incluso si tuviera mucho. La verdadera riqueza es confiar en Allah (SWT) y apartar la mirada de las causas sabiendo que el sustento solo proviene de Su Poderoso Mano. Un creyente que supera el amor por el mundo en su corazón se convierte en el ser más rico y libre de todo el universo.