¿Cuál es la fuerza más efectiva que protege al musulmán de la negligencia, bendice su vida y lo guía hacia actos virtuosos?
Abdullâh bin Büsr -que Allah esté complacido con él- relata:
LAS VIRTUDES DEL ZIKR CONSTANTE
Dos beduinos llegaron para hacer preguntas al Profeta, la paz y las bendiciones sean con él. Uno de ellos preguntó:
“¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Quién es el mejor de los hombres?” El Profeta -que Allah lo exalte y lo salve- respondió:
“Aquel que tiene una vida larga y realiza buenas obras.” El otro dijo:
“¡Oh, Mensajero de Allah! Las leyes del Islam son numerosas; por favor, recomiéndame un acto al que pueda aferrarme.” El Profeta -que la paz y la salvación sean con él- respondió:
“Que la lengua esté constantemente húmeda con el recuerdo de Allah.” (Ahmed, IV, 188)
Como ordenó nuestro Profeta -que la paz y la salvación sean con él-, el estar en un estado constante de zikr para el creyente, debido a que lo protege de la negligencia y el olvido, será un medio para aumentar su obediencia y sumisión a los mandatos e inhibiciones de Allah. Es decir, el zikr es también un medio espiritual para fortalecer y otorgar gracia, aumentando así el deseo del creyente en cumplir con las obligaciones religiosas.

