Suplicaciones del Profeta Muhammad (la paz y bendiciones sean con él)
Quien posee un corazón puro, un siervo virtuoso, estará a salvo de la vergüenza y el oprobio ante Allah, Su Rasul (Mensajero) y todo el universo en el Día del Juicio, cuando se revelen todos los secretos. También será salvado de las tribulaciones, el sufrimiento y las dificultades de ese día.
La Suplicación del Profeta Muhammad (la paz y bendiciones sean con él)
El Rasulullah -sallá Allahu alayhi wa sallam- solía suplicar a su Señor de la siguiente manera:
“¡Oh Allah! Te pido constancia en la religión… Te pido una lengua veraz y un corazón puro (qalbi salim)…” (Tirmizí, Du’a, 23/3407)
¿Se puede concebir una negligencia mayor que esclavizar este corazón tan valioso a los deseos mundanos transitorios? ¿Puede haber un desastre más grande que contaminar el corazón, cuyo único precio es complacer a Allah, con algo que no sea Él (masiva)? ¿De qué sirve limpiar el cuerpo y la apariencia exterior después de que el corazón se haya ensuciado?

