La Importancia de la Reflexión en la Vida Espiritual
El que el ser humano se libere de la ceguera y alcance la perspicacia en su vida espiritual, solo es posible a través de una profunda reflexión (tefekkür) y contemplación (murakabe). Su Eminencia Abdul Kadir Geylani afirma que cada partícula del universo contiene las bellas artes de Allah y que estas son pruebas que conducen a la Realidad. Geylani (que Allah tenga piedad de él), quien expresa que el alma de una persona se eleva y asciende al sumergirse en profundos pensamientos, dice que la única forma de liberar la mente de la esclavitud de los deseos es mediante la reflexión. Recordando que nuestro Noble Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: “Una sola instancia de buena reflexión es mejor que una noche entera de adoración”, advierte severamente que cada acción realizada sin reflexión arrastra al ser humano a un pantano en lugar de conducirlo a la salvación. La reflexión es el alimento espiritual del corazón y proporciona conocimiento de vida para comprender las bellezas del otro mundo.
La Contemplación del Corazón de Allah y el Despertar de la Negligencia
El grado más avanzado de la reflexión es que el corazón se dé cuenta de que está bajo la constante supervisión de Allah (murakabe). El siervo debe conocer a Allah como cercano en cada estado, tanto secreto como público, y vivir como si lo viera; porque aunque el siervo no lo vea, Él ve al siervo en todo momento. La remembranza (zikr) de Allah con la lengua sin contemplación del corazón no se considera un zikr verdadero, pues el verdadero zikr es con el corazón. El creyente cuya soledad con la Realidad está limpia siente escalofríos, su corazón brilla y su alma alcanza a la Realidad. Por otro lado, pensar constantemente en los asuntos mundanos oscurece el mundo interior de una persona.
La Apertura del Ojo Interior y Exterior
Gracias a la reflexión, tanto el ojo zahir (exterior) como el ojo batín (interior) de una persona se activan. El creyente, que ve con su ojo exterior los paisajes naturales creados por Allah y las innumerables obras llenas de sabiduría esparcidas sobre la tierra, también se sumerge en la contemplación de entidades sublimes y espirituales más allá de la materia con su ojo interior. Después de que estos dos ojos comienzan a ver, surge el verdadero “ojo del corazón”, mediante el cual el ser humano alcanza una cercanía divina sin límites ni dimensiones, un concepto de proximidad que no se puede expresar. Vivir con reflexión en el corazón es la única clave para obtener tanto los medios de vida halal como la felicidad en el más allá.

