Convivencia Armoniosa con el Pueblo y Difusión de la Bondad
El Islam no es solo una religión de retiro individual, sino también un orden de vida en comunión con la sociedad, con compasión y misericordia. El derviche auténtico es aquel que no guarda rencor hacia las personas, que evita vehementemente causarles sufrimiento. “Trabaja; no te esfuerces para oprimir a nadie. Ten buena voluntad hacia todos.” El creyente perfecto posee un corazón (inshirah) tan amplio como para desear la salvación, tanto para sí mismo como para toda la humanidad, incluso para los pecadores.
La Destrucción Eterna de la Opresión
Hacer injusticias a las personas, usurpar sus derechos o tratarlas con rudeza es un pecado tan grande que puede anular la recompensa de todas las oraciones en el mundo. Hazrat Geylani advierte: “No causes daño a ninguna alma en este mundo. La opresión que cometas te hará rendir cuentas en el otro mundo. Sé justo en este mundo.” Los tiranos que hacen injusticias a los demás experimentarán el más amargo arrepentimiento en el día del juicio.
Paciencia ante las Aflicciones de la Gente
Uno de los picos de la evolución espiritual (gelişimin) es no responder inmediatamente con ira a la maldad que proviene de la gente y considerar esas aflicciones como una prueba de Allah, 24 sabiendo que se ha perdido la capacidad de ver el bien y el mal en la gente.

