Clásicos del Sufismo · junio 20, 2026

Sıdk y Veracidad: Abandonar la Nifaq en la Lengua y el Corazón

La Necesidad de la Concordancia entre el Interior y la Palabra El fundamento más inquebrantable de la ética islámica y del desarrollo en el sufismo (taṣawwuf) es el sıdk (veracidad, sinceridad). Que lo que dice la lengua …

La Necesidad de la Concordancia entre el Interior y la Palabra

El fundamento más inquebrantable de la ética islámica y del desarrollo en el sufismo (taṣawwuf) es el sıdk (veracidad, sinceridad). Que lo que dice la lengua no concuerde con lo que cree el qalb (el corazón), o que la acción exterior no corresponda con la intención interior, es la enfermedad del nifaq (hipocresía, doblez), que arrastra a la persona a la ruina espiritual en el camino interior. ʿAbd al-Qādir al-Geylânî (kuddisa sirruh, que Allah santifique su secreto) advierte severamente a los creyentes contra este peligro: "No seáis de aquellos cuyas palabras y hechos son distintos; sed uno solo. Haced lo que decís. No seáis como los que aconsejan a la gente pero se desvían ellos mismos". Quien está en discordancia entre su qalb (el corazón) y su lengua, aunque exteriormente parezca piadoso, en su mundo interior no es más que una ruina corrompida.

El Final de las Pretensiones Falsas

Las afirmaciones que quedan solo en palabras no bastan para avanzar ni un paso en el camino espiritual. El Maestro al-Geylânî afirma: "Una pretensión sin prueba no puede demostrarse. El conocimiento sin acción no es de provecho", señalando que toda religiosidad fingida, carente de veracidad y sinceridad, acabará en bancarrota en la otra vida. Que una persona diga con la lengua: "Solo a Ti adoramos", mientras en su qalb (el corazón) existen ídolos distintos de Allah (el ansia mundana, el amor al rango), es la mayor de las mentiras. Al-Geylânî, al señalar que la religión se destruye por cuatro cosas, explica la primera así: "Si no cumplís con lo que decís".

La Veracidad Despierta al Ser Humano

Que el ser humano despierte de la negligencia espiritual depende de que sea veraz en todo momento y circunstancia. "Eso te mantiene despierto; la mentira y el error, por el contrario, te hunden y te alejan de todo bien. Ser veraz mantiene al ser humano alerta, tomar el camino equivocado lo sumerge en el sueño de la negligencia". Así, el creyente que pertenece a la gente del sıdk (veracidad) vive en un estado constante de vigilancia espiritual. El siervo que abandona por completo la mentira y el engaño, y vive cada instante de su vida de manera transparente y conforme al beneplácito de Allah, arraiga el tawhid (la unicidad de Dios) y el ikhlas (la sinceridad) en su qalb (el corazón). Esta veracidad inquebrantable salva al siervo de las humillaciones mundanas y lo conduce a la gloria eterna.