La virtud de decir “Subḥāne rabbika rabbal izzati ‘ammā yasifūn wa salām ‘alā al-mursalīn…”
En el duro’a recitado después de los tasbihat, se recita Subḥāne rabbika rabbal izzati ‘ammā yasifūn; wa salām ‘alā al-mursalīn; wa al-ḥamdu lillāhi rabbi al-‘ālamīn (versículos 180-181-182 de la Sura Saffat) y luego se realiza la recitación del Al Fatiha.
Los significados de estos valiosos versículos son los siguientes:
- Versículo 180: ¡Glorificado sea tu Señor, el Poseedor de toda majestad, por encima de lo que Sus criaturas intentan atribuirle; Él está lejos de ello!
- Versículo 181: ¡Paz sea a los enviados [de Allah]!
- Versículo 182: ¡Alabado sea Allah, el Señor de todos los mundos!
El Profeta (ﷺ) dijo en un hadiz transmitido a Ibn Abi Hatim a través de Shabi:
“Quien desee que su recompensa se mida completamente el Día del Juicio, debe decir al salir de su asamblea: ‘Subḥāne rabbika rabbal izzati ‘ammā yasifūn – wa salām ‘alā al-mursalīn – wa al-ḥamdu lillāhi rabbi al-‘ālamīn’ (Saffat, 37/180-182).” (Qurtubi, Al-Jami’ li-Ahkamil Qur’an, 15/141. Suyuti, Ad-Durr al-Mansur, 5/141. Alusi, Ruhul Ma’ani, 12/159. Elmalılı Hamdi Yazır, Hak Dini Kur’an Dili)
De acuerdo con este hadiz, estas súplicas se recitan al salir de las oraciones comunitarias. (sorularlaislamiyet.com)

