Dua para momentos de miedo y sus virtudes
En este artículo examinaremos el du’a (súplica) y las virtudes que se recitan en momentos de miedo y ansiedad, según lo indicado en los hadices del Noble Profeta (la paz sea con él).
Según se narra de Abū Mūsā al-Ash’arī (que Alá esté complacido con él), el Mensajero de Alá (que Alá lo bendiga y le conceda paz) solía recitar esta súplica cuando sospechaba de un grupo:
¡Oh, Alá! Te pedimos que cortes su camino. Nos refugiamos en Ti del daño que puedan causar. (Abū Dāwūd, Witir 30)
Cómo debemos comprender este hadiz?
El miedo o la sospecha del Noble Profeta (la paz sea con él) hacia un grupo es debido a su aspecto humano. Esta situación puede provenir de la preocupación que siente tanto por sí mismo como por sus compañeros, ya que todo ser humano puede sentir miedo y ansiedad en momentos determinados. Además, el Noble Profeta (la paz sea con él) podría haber mencionado el miedo para enseñar a su ummah (comunidad) esta súplica y servirles de ejemplo.
La expresión “Te pedimos que cortes su camino” también puede interpretarse como “Debemos refugiarte en nosotros como escudo y protección”. Se dice teniendo en cuenta que el enemigo atacará desde el frente, pidiendo que se interponga “como un muro delante de sus pechos”. Esta súplica significa pedirle que interrumpa su avance desde la dirección en la que vendrán.
Esta súplica recuerda a los musulmanes que, por muy poderosos que sean, deben refugiarse en el poder y protección únicos de Alá contra el daño que puede causar un enemigo. Ninguna fuerza puede triunfar ante Alá Todopoderoso. Por lo tanto, el Noble Profeta (la paz sea con él) enfatiza que la mayor garantía para su ummah es la protección y ayuda de Alá Todopoderoso. Si Él no lo permite, ni la fuerza, ni el poder ni la tecnología serán útiles.
Algunos eruditos también han indicado que recitar la Sura Kuraysh (li îlâfi Kureyşin..) frente al enemigo también es apropiado.
Lecciones que debemos extraer de este hadiz
- Es sunnah (tradición) del Noble Profeta (la paz sea con él) que quien siente miedo de un grupo y teme que le causen daño, haga du’a (súplica) y se refugie en Alá.
- Los profetas también pueden sentir miedo y sospecha porque son humanos.

