Bismillahillezi La Yedurru (dua – la súplica)
A quien recite esta poderosa dua (la súplica) tres veces por la mañana y por la tarde, no le sucederá ningún daño; estará protegido de accidentes inesperados y calamidades. Aprendamos esta importante información de un hadiz (relato profético):
Según la transmisión de ʿUthmān ibn ʿAffān –raḍiyallāhu ʿanhu (que Allah esté complacido con él)–, nuestro Profeta –la paz y las bendiciones sean con él– dijo:
«Si un siervo dice lo siguiente tres veces cada mañana y cada tarde, nada le dañará, ningún accidente o calamidad imprevista le alcanzará:
En árabe:
Transliteración turca:
“Bismillāhillezī lā yedurru maʿasmihī shayʾun fi’l-arḍi walā fi’s-samāʾi wa huwa’s-samīʿu’l-ʿalīm.”
Significado:
“¡En el nombre de Allah! Él es Allah, con cuyo nombre nada puede causar daño ni en la tierra ni en los cielos, si Él no lo permite. Él es el que todo lo oye y todo lo sabe.”
(Abū Dāwūd, Adab, 110; Ibn Mājah, Duʿāʾ, 14; Tirmidhī, Daʿawāt, 13)
Este hadiz (relato profético) fue escuchado y transmitido por el hijo de ʿUthmān –raḍiyallāhu ʿanhu–, Abān –raḍiyallāhu ʿanhu–. Un día, Abān –raḍiyallāhu ʿanhu– sufrió una parálisis. Alguien que había escuchado este hadiz de él comenzó a mirarle el rostro. Al notar esto, Abān –raḍiyallāhu ʿanhu– dijo: “¿Por qué me miras así? Juro por Allah que no he inventado una mentira en nombre de ʿUthmān. Y ʿUthmān tampoco inventó una mentira en nombre del Noble Profeta (la paz y las bendiciones sean con él). Pero el día que sufrí la parálisis, me enfadé por algo y olvidé recitar esa dua (la súplica).” (Abū Dāwūd, Adab 101/5088)
El muhaddis (experto en hadices) y faqīh (jurista) de la generación de los tābiʿūn (sucesores de los Compañeros), Abān –raḍiyallāhu ʿanhu–, quien fue gobernador de Medina durante siete años, recitaba esta dua (la súplica) de manera regular cada día. Esto muestra la importancia que aquella generación bendita daba a esta profunda súplica. (Mahmud Sami Ramazanoğlu, Oraciones y Recuerdos, Ediciones Erkam)

