Clásicos del Sufismo · junio 21, 2026

En el Islam: Comida y Etiqueta en la Mesa: Agradecimiento a las Bendiciones y Alimentos Halal

Etiqueta para la Obtención de Ingresos Halal y Comenzar a Comer La salud física y espiritual de una persona está directamente relacionada con la pureza del bocado que entra en su estómago. Al explicar la etiqueta de …

Etiqueta para la Obtención de Ingresos Halal y Comenzar a Comer

La salud física y espiritual de una persona está directamente relacionada con la pureza del bocado que entra en su estómago. Al explicar la etiqueta de comer, Imám al-Ghazali enfatiza que la primera y más importante regla es obtener ingresos halal. La comida que consume una persona no solo debe ser inherentemente halal, sino que la forma en que gana dinero también debe ser conforme a la piedad, completamente libre de dudas y absolutamente pura. Hay modales que se deben observar incluso al comer solo; lavar las manos antes y después de comer, comenzar con la bendición (Bismillah) y levantarse de la mesa sin estar completamente lleno son algunas de estas normas. Comer hasta el punto de saciarse produce negligencia en el corazón y disminuye el entusiasmo por la adoración.

Humildad y Límites del Hospitalidad en la Mesa

La mirada y la postura de una persona durante la comida también deben ser apropiadas. Mirar con avidez al lugar donde se prepara la comida es un signo de glotonería y la avaricia del alma. Al comer con familiares o invitados, se debe respetar el derecho de todos y evitar la tacañería; sin embargo, también hay que evitar estrictamente el despilfarro. No es acorde a la moral islámica que una persona coma hermosas y deliciosas comidas sola en su casa y no las comparta con su familia o los pobres; está mandado dar como limosna los alimentos sobrantes o aquellos que tienen probabilidad de echarse a perder.

Después de la Comida y Respeto por las Bendiciones

Recoger las migajas derramadas al levantar la mesa es una muestra tanto de respeto por las bendiciones como de humildad. Nuestro Profeta (s.a.v.) anunció que quien come las migajas caídas de la mesa encontrará amplitud en su sustento. Es costumbre lamerse los dedos, limpiarse con un pañuelo y lavarse las manos al final de la comida. El siervo debe reflexionar sobre que cada bocado que come es una gracia de Alá, e intencionar usar este alimento que toma en su cuerpo no como una rebelión del alma, sino como energía y fuerza en obediencia a Alá.