Partes de la Paciencia y su Importancia
La paciencia es una de las piedras angulares más importantes del viaje espiritual. La paciencia es la llave de la amplitud y como un puente que lleva al ser humano al paraíso. Los conocedores han dividido la paciencia en tres partes principales: paciencia ante los deberes (farz), paciencia ante los prohibidos (haram) y paciencia ante las calamidades. La paciencia es el factor más importante para el desarrollo de la fe; nuestro Noble Profeta (s.a.v.) resumió esta verdad de la manera más bella al decir: “La paciencia es como la cabeza para el cuerpo”. La verdadera paciencia es resistir los deseos del ego y aceptar cada evento como una prueba divina.
Paciencia y Aceptación Frente a las Calamidades
A lo largo de la vida humana, uno es probado con muchas situaciones opuestas como riqueza-pobreza, salud-enfermedad. Cuando llega una calamidad, quejarse e inmediatamente esperar que desaparezca es una señal de impaciencia, es decir, debilidad de la fe 29, 30. Un creyente que posee la paciencia genuina no frunce el ceño en momentos de dificultad, ni se queja de su situación a los mortales 11, 30. Él cree que cada evento tiene un tiempo y silenciosamente se somete al decreto y destino de Allah 30, 31. Porque Allah envía calamidades y pruebas para revelar el color espiritual y la lealtad del siervo.
La Recompensa Divina de la Paciencia
La recompensa por afrontar las dificultades y ser paciente es infinita. La promesa: “A los siervos pacientes se les dará una recompensa incalculable” (Zumer, 10) muestra el valor de la paciencia ante Dios. El siervo que demuestra aceptación frente a las calamidades, incluso en momentos de dificultad, comprende que se le ha dado esto porque es amado; porque Allah ama a los pacientes. Ser paciente con la pobreza o la enfermedad purifica el corazón en este mundo y también eleva a la persona al círculo íntimo del Rahman en el más allá. En resumen, la paciencia es el camino más corto para iluminar las tinieblas del ego con la luz de la adoración y la aceptación, y para llevar al ser humano a Allah 30, 36.

