El Significado Sufí de la Libertad
En términos generales, la libertad se entiende como la capacidad de hacer lo que uno desea, pero en el Islam sufí, la verdadera libertad es liberarse de la esclavitud del ego, los deseos y todo aquello que no sea Allah (la masiva). Ferîdüddîn Attar dice: “Quien quiera saborear el placer de la libertad, dígale: Guarda tu secreto”, indicando que alguien cuyo mundo interior está sucio y es prisionero de sus deseos nunca puede ser libre. La respuesta a la pregunta de quién es un siervo perfecto es: “¡Aquel que se ha liberado de la esclavitud de los demás!”, lo cual revela que someterse a la creación por sustento, rango o reputación es la mayor esclavitud.
Liberación de la Esclavitud del Ego y Contentamiento
Las ambiciones materiales hacen que el hombre sea esclavo del mundo. El contentamiento es la llave más poderosa para romper estas cadenas de esclavitud. Como dice Attar: “El honor está en la humildad, la dignidad en la piedad, la libertad en el contentamiento”. No oprimir a los demás, soportar las dificultades que provienen de ellos y no desear nada mundano libera el corazón del siervo. Su Eminencia Ibn Ataullah al-Iskenderî dice: “Quien te oprima, te ha liberado de la esclavitud de tu bondad; quien te haga un favor, te esclaviza con su bondad”, señalando que a veces las dificultades y deslealtades que se encuentran son en realidad una forma oculta de misericordia (liberadora) para liberar al hombre del apego a la creación.
Verdadero Honor y Entrega Absoluta
La gente generalmente busca el honor (poder y prestigio) en la riqueza, el rango o la fama. Sin embargo, los hombres de conocimiento dicen: “Quien se enorgullece con algo que no sea Allah Teâlâ, en verdad encuentra humillación en su orgullo”, enfatizando que aquellos que se aferran a cosas transitorias terminarán siendo deshonrados por la pérdida de esas mismas cosas. La verdadera libertad es conectarse únicamente con Allah con una entrega total, encontrando alivio al renunciar a la propiedad y a toda pretensión de posesión. El derviche que disuelve su existencia en la pobreza (fakr), que vive el mundo solo como un recipiente y abandona completamente su corazón, es el sultán más libre e honorable de la tierra y los cielos.

