La Esencia del Nefs y el Equilibrio de las Fuerzas
El propósito de la existencia humana es servir a su Creador, Alá, y alcanzar una madurez espiritual. El mayor obstáculo en este camino es el nefs-i emmare, que cautiva a la persona con sus deseos interminables. Imám al-Ghazalí habla de las fuerzas de ira, deseo y conocimiento presentes en la creación del ser humano; enfatiza que el exceso o la carencia de estas fuerzas son perjudiciales, y que solo la justicia se logra encontrando el camino medio. Por naturaleza, el nefs tiende hacia el mal en todas sus acciones. Por lo tanto, el siervo no debe aceptar inmediatamente los deseos de su nefs, sino que debe controlarlo constantemente y oponerse a sus deseos sospechosos.
Oposición al Nefs y Yihad
Un verdadero despertar espiritual comienza con abandonar las comodidades y los placeres viciosos a los que el nefs está acostumbrado. Los santos de la espiritualidad aconsejan declarar una yihad continua contra los deseos egoístas. La persona debe declarar la guerra contra los malos sentimientos que surgen desde su interior, oponiéndose a su nefs con la espada del takwa 5, 6. Una persona que se somete al nefs es como alguien engañado por la siesta de una bestia depredadora; porque aunque el nefs parezca dormir, aprovecha la oportunidad para dominar a su dueño. En esta implacable lucha, es esencial aferrarse al arma de la paciencia, pues el Todopoderoso Alá anuncia el mayor apoyo en este camino con la frase: "Allah está con los pacientes" (el-Bakara, 153).
Dominio del Corazón y Itminan
El adiestramiento del nefs solo se perfecciona obedeciendo la palabra del corazón y el secreto. Cuando el nefs se purga gradualmente de sus malos hábitos y se dirige hacia lo bueno, comienza a actuar según el mandato del corazón y finalmente adquiere el atributo de "mutmainne" 8, 9. Un nefs que alcanza este nivel ha dejado atrás los sentimientos materiales y ha transitado al reino espiritual. Solo cuando un ser humano conoce su propio nefs, sus debilidades y sus pasiones, puede conocer verdaderamente a Su Creador 11, 12. No se debe olvidar que la reforma del nefs no es posible mediante una ostentación externa o una ascética seca, sino mediante la completa orientación del corazón hacia la verdad y su aniquilación en el agrado de Allah.

