La Criatura como Instrumento de Prueba
Las pruebas más difíciles en el viaje espiritual de una persona suelen provenir de las aflicciones e injusticias que vienen de otras personas, su familia o sus vecinos. Abdülkadir Geylânî (r.a.) señala que esta situación no es accidental, sino que Allah utiliza a la creación para probar y madurar a Su siervo. “Si deseas el agrado de Allah, acepta las aflicciones del pueblo; sé paciente… La mayoría de esas cosas vienen por la mano de los siervos”. Reaccionar con ira e intentar vengarse ante alguien que te oprime es perder la prueba de Allah, quien es el verdadero creador y examinador de esa opresión.
Preservar la Tranquilidad y Abandonar la Objeción
El creyente perfecto recuerda el poder de Allah frente a una injusticia y se aferra a la paciencia. Quien no puede tolerar igualmente ser alabado o insultado, no tiene una sinceridad completa en su corazón. Su Eminencia Geylânî enfatiza, según el secreto de “Quien siempre adora a Allah está conversando con Él… Es necesario que escuche Sus mandatos con paciencia y sumisión”, que el siervo que sufre aflicciones no debe perturbar su tranquilidad. Porque Allah exalta a los pacientes y, mediante esa calamidad, rompe los ídolos como el orgullo, la ira y la intolerancia en el corazón del siervo.
Servicio al Pueblo y Rango Espiritual
El creyente que disciplina su ego y tolera las aflicciones de la gente eventualmente alcanza una amplitud de corazón (inshirah) tal que comienza a sentir compasión incluso por aquellos que le causan aflicción. “Lucha con tu ego, sé útil para él, luego para otro… Tu corazón se expandirá; te llevarás bien con ellos. Tu pecho se abrirá; allí se esparcirán la sabiduría”. El conocedor que, en lugar de albergar rencor hacia las personas, comprende que son en realidad agentes silenciosos del destino divino, mira al universo con amor y compasión. Aquellos que eligen perdonar en lugar de buscar venganza merecen ser los califas espirituales de Allah en la Tierra.

