Manevi Daralma (Kabz) ve Genişleme (Bast)
Un siervo en el camino del sulūk (sulūk: el viaje espiritual), no puede permanecer siempre en el mismo estado espiritual. A veces, su qalb (qalb: el corazón) se llena de alegría, esperanza y júbilo divino; a este estado se le llama "bast" (bast: expansión, apertura). Otras veces, una pesadez inexpresable, tristeza y angustia descienden sobre el qalb; esto se denomina "kabz" (kabz: contracción, estrechez). El honorable Ibn ʿAṭāʾ Allāh al-Iskandarī señala que Allah, exaltado sea, no asusta a Su siervo dejándolo sólo en el estado de kabz, ni tampoco lo mantiene siempre en el estado de bast, de modo que olvide su propia existencia. Para la gente de la espiritualidad, ambos estados son una disciplina de Allah. Si cuando se te da algo (estado de bast) te alegras en exceso y te vuelves arrogante, y cuando no se te concede (estado de kabz) te angustias y caes en la desesperanza, esto es la prueba más clara de que aún no has madurado en tu servidumbre y permaneces en la etapa infantil.
La Misericordia Divina en las Dificultades
Muchos ʿārif (ʿārif: conocedor espiritual) y gente de la espiritualidad han preferido el estado de kabz (contracción y dificultad) al de bast (expansión y comodidad). La razón es que, en los momentos de comodidad y alegría, el nafs (nafs: el ego / alma inferior) tiende a atribuirse méritos, a volverse arrogante y a no observar los límites del decoro. Sin embargo, en los momentos de dificultad, tristeza y kabz, el siervo siente plenamente su impotencia, busca refugio en Allah y permanece dentro de los límites de la ʿubūdiyya (ʿubūdiyya: la servidumbre). Ibn ʿAṭāʾ Allāh, interpretando la aleya (āya) del Corán sobre la herencia: "No sabéis cuál de ellos está más cerca de vosotros en beneficio" (Corán 4:11), afirma que sólo Allah sabe si para nosotros es mejor la comodidad o la dificultad. La enfermedad, la pobreza o las dificultades internas son látigos divinos que impulsan al siervo a volverse hacia al-Ḥaqq (al-Ḥaqq: la Verdad, uno de los nombres de Allah).
Mantener el Equilibrio en Ambos Estados (Iʿtidāl)
Los verdaderos poseedores de la perfección no se exaltan de alegría cuando reciben una bendición, ni se rebelan cuando les sobreviene una calamidad. Ellos saben que tanto el favor como la aflicción provienen de la misma Voluntad Absoluta. El honorable ʿAbd al-Qādir al-Jīlānī aconseja que, así como quien cree en el frío del invierno y el calor del verano y toma precauciones se siente cómodo, así también quien se somete plenamente a las dificultades y alivios que provienen del decreto divino encontrará la salvación27, 34. Cuando cae la oscuridad de la pobreza, hay que someterse; cuando la noche de la enfermedad se cierne, hay que esperar con sabr (sabr: la paciencia) la mañana de la curación. Los estados de kabz y bast son un ciclo divino, como la noche y el día. El siervo alcanza el verdadero maqām (maqām: la estación espiritual) de riḍā (riḍā: la complacencia con el decreto divino) cuando, en vez de enojarse con la noche, percibe la tranquilidad en su oscuridad, y en vez de dejarse seducir por el día, comprende la tarea que le corresponde en su luz.

