La Naturaleza de la Tawba y la Purificación Espiritual
En la ética islámica, el primer paso que debe dar una persona para alcanzar la madurez espiritual es la tawba (tawba, el arrepentimiento). El Imam al-Ghazālī, en la sección de los caminos que conducen a la salvación (Munjiāt) de su obra "Ihyāʾ ʿUlūm al-Dīn", coloca la tawba en primer lugar. La tawba consiste en que el siervo, al darse cuenta de sus errores, sienta un profundo remordimiento y vuelva su rostro completamente hacia su Creador. Los adeptos del sufismo (taṣawwuf) consideran la tawba en tres etapas: primero, sentir un remordimiento profundo en el qalb (qalb, el corazón); segundo, abandonar inmediatamente el pecado y dirigirse a los mandatos divinos; y tercero, tomar una decisión firme de no volver jamás a ese pecado. Los pecados son obstáculos que oscurecen el qalb y alejan al siervo de la misericordia de Allah (Allah / Dios). El istighfar (istighfar, la petición de perdón) realizado solo de palabra, sin abandonar el pecado, no es en realidad tawba, sino simplemente autoengaño.
Perseverancia en la Tawba y la Misericordia Divina
Para un creyente que se ha arrepentido y ha entrado en el camino recto, perseverar en este camino es al menos tan importante como la tawba misma. ʿAbd al-Qādir al-Jīlānī (que Allah esté complacido de él) subraya que un creyente que siente que está siendo arrastrado tras sus errores debe volver inmediatamente de sus faltas y centrarse en su otra vida. Allah conoce el estado de cada siervo que se vuelve hacia Él y lo envuelve con Sus manifestaciones. Sin embargo, es imprescindible que el siervo sea honesto y sincero en su tawba. Los grandes maestros del taṣawwuf recuerdan a menudo que una tawba realizada sin ikhlas (ikhlas, la sinceridad) no beneficia a la persona, y que volver a los deseos del nafs (nafs, el ego / alma inferior) tras el arrepentimiento conduce de nuevo a la ruina. No es correcto caer en la desesperación tras los errores; pues los verdaderos gnósticos (ʿārifūn) no menosprecian ni el pecado más pequeño y se refugian inmediatamente en la puerta del perdón de Allah.
Derechos de los Siervos y la Verdadera Salvación
La tawba no es necesaria solo por los pecados cometidos entre Allah y el siervo, sino también por las injusticias cometidas contra otras personas. Liberarse de la responsabilidad de los bienes tomados injustamente y de los derechos vulnerados es una de las etapas más difíciles de la tawba7, 8. El arrepentimiento de una persona que tiene sobre sí derechos de otros siervos no se considera completo hasta que no devuelve el derecho al propietario o pide su perdón. Los viajeros del camino espiritual, tras entrar por la puerta de la tawba, se esfuerzan por reparar todo tipo de errores espirituales y materiales cometidos en el pasado. Un siervo que se arrepiente con ikhlas queda purificado de las manchas del pecado como si acabara de nacer de su madre, y es contado entre los siervos amados y elegidos por Allah.

