El Significado y los Beneficios del Retiro
Para que el ser humano alcance la madurez espiritual, es necesario que se retire de las multitudes de vez en cuando y se retraiga en su propio mundo interior. Imam Gazzali, en la sección de Âdât (Costumbres) de “Ihyâu Ulûmi’d-Dîn”, explica detalladamente las virtudes y las buenas costumbres del retiro (soledad). El retiro no es solo mantener el cuerpo alejado de las personas, sino también purificar el corazón de todo lo que no es Alá (de todo excepto de Alá) y protegerse de la hipocresía, la ostentación y el chismorreo. De acuerdo con la regla “La señal de la intimidad con la Verdad es la falta de intimidad con las personas”, los conocedores han preferido la soledad y el silencio porque saben que las conversaciones innecesarias y las multitudes amantes del mundo matan el corazón.
El Secreto y los Requisitos del Retiro Solitario
Para los místicos, el retiro solitario (soledad espiritual) es un proceso de aprendizaje para que el corazón se dirija completamente a Alá. Sin embargo, Gazzali advierte que retirarse a la soledad sin conocimiento antes de aprender las obligaciones y las ciencias religiosas puede perjudicar más que beneficiar a la persona. Si una persona se retira a las montañas sin aprender las ciencias obligatorias (oración, ayuno, pureza, etc.), se rebela. Después de haberse equipado con el conocimiento necesario, el siervo que se retira alcanza el secreto de “La soledad es la compañía en la que los Veraces se sientan y se levantan”. En el retiro solitario, una persona tiene la oportunidad de diagnosticar las enfermedades de su propia alma y tratarlas con dhikr (remembrance of God), reflexión y adoración.
La Verdadera Soledad y Estar Con Dios Dentro de las Multitudes
La verdadera soledad no es tanto como encerrarse en una cueva física, sino que el corazón pueda estar con la Verdad incluso dentro de las multitudes (Halvet der Encümen). Si un viajero espiritual realmente ha establecido intimidad con la Verdad, entonces todo el mundo es uno para él, ya sea en el desierto o en la ciudad. Un creyente perfecto está presente en la sociedad con su cuerpo; gana el sustento de su familia, es útil para las personas, pero su corazón siempre está ocupado con el recuerdo de Alá. Tal siervo ha escapado de las trampas de Satanás y del alma, abriendo sus ventanas espirituales al reino oculto y alcanzando una paz e seguridad infinitas.

