Clásicos del Sufismo · junio 21, 2026

Ver la Luz de los Secretos Divinos: Los Niveles del Yakīn y el Ojo del Corazón

La Naturaleza y los Niveles del Yakīn El Yakīn es el nivel superior de conocimiento donde la duda y la vacilación desaparecen por completo, y la fe se convierte en una luz inquebrantable en el corazón. Ibn Ataullah …

La Naturaleza y los Niveles del Yakīn

El Yakīn es el nivel superior de conocimiento donde la duda y la vacilación desaparecen por completo, y la fe se convierte en una luz inquebrantable en el corazón. Ibn Ataullah al-Iskandari afirma que cuando la luz del yakīn brilla en el corazón, la verdad de todas las cosas puede verse tal como es, y la realidad del más allá y la falsedad del mundo son contempladas directamente por esta luz. En la ciencia sufí, el Yakīn se divide en tres: el “Ilm al-Yakīn” basado en el conocimiento, el “Ayn al-Yakīn” saber a través de la visión, y el “Haqq al-Yakīn” alcanzar la verdad experimentándola directamente. El Yakīn es una luz divina que Alá Todopoderoso crea en el corazón del siervo, permitiéndole comprender todos los secretos del más allá mientras aún está en este mundo.

Salir de un Pozo a la Luz del Sol: La Transición de la Ciencia a la Contemplación

La transición del “Ilm al-Yakīn” al “Ayn al-Yakīn” es superar los límites de la razón y el conocimiento para alcanzar la contemplación del corazón. Farīduddīn Attar explica esta situación con una metáfora de un pozo y el sol: Si alguien creciera en un pozo y luego fuera repentinamente sacado, se asombraría con la luz del sol e inmediatamente no podría determinar qué es esa luz. Después de un tiempo, cuando sus ojos se acostumbren, adquiere “conocimiento” sobre el sol y luego contempla sus misterios, alcanzando el “Ayn al-Yakīn”. De manera similar, alguien que nunca ha visto la Kaaba no puede tener “Ilm al-Yakīn” solo con lo que ha oído; la verdadera comprensión es iluminarse con la luz de las manifestaciones divinas y contemplar la verdad sin intermediarios.

El Efecto del Yakīn: Desviar la Mirada del Mundo y la Sagacidad

Un creyente cuyo corazón está lleno de la luz del yakīn, encuentra el más allá como si estuviera a su lado, y ve claramente la transitoriedad del mundo y cómo sus luces se atenúan rápidamente hacia una existencia fugaz. El Yakīn más beneficioso es aquel que agranda a Alá en los ojos de uno, disminuye a otros (masiva), establece un equilibrio constante de temor (khawf) y esperanza (raja) en el corazón. En el sufismo, la sagacidad también es descubrir este yakīn y ver lo oculto, que es directamente un efecto de la fe y la contemplación. Esta inquebrantable creencia en el corazón de aquellos versados en el Yakīn los protege de deseos falsos y los eleva a las cimas de la felicidad eterna.