Clásicos del Sufismo · junio 22, 2026

La Clave de la Riqueza Interior: Profundas Enseñanzas de Abdülkadir Geylani

Verdad y Fuerza de Voluntad Las enseñanzas de Abdülkadir Geylani, una figura importante del pensamiento sufí, invitan al ser humano a alejarse de las preocupaciones mundanas y emprender un viaje interior. Enfatiza que la …

Verdad y Fuerza de Voluntad

Las enseñanzas de Abdülkadir Geylani, una figura importante del pensamiento sufí, invitan al ser humano a alejarse de las preocupaciones mundanas y emprender un viaje interior. Enfatiza que la verdad no abarca solo los comportamientos externos, sino también la pureza del corazón y la sinceridad de la intención. Geylani dice: “Los verdaderos renuncian a toda clase de frases, tanto grandes como pequeñas”, lo que indica una purificación de la ostentación, la hipocresía y las expectativas mundanas. Esto no es simplemente un mandamiento moral, sino también una herramienta para desarrollar la fuerza de voluntad; porque la pureza interior también aumenta la capacidad de afrontar los obstáculos externos.

El Poder de la Paciencia y Alcanzar el Noble Objetivo

En las enseñanzas de Geylani, la paciencia es una de las virtudes más fundamentales. Se hace hincapié en la continuidad de la paciencia incluso cuando los deseos no se cumplen, las súplicas no son atendidas o se enfrentan dificultades inesperadas. Esto no es solo una expresión de tolerancia, sino también un indicador de fe y sumisión. La paciencia trae curación al corazón, abre el camino a resultados beneficiosos y nutre la sensación de cercanía. Según Geylani, aquel que afronta las dificultades con paciencia alcanza la madurez interior y se acerca más a Alá.

Disciplinamiento del Ego y Orientación hacia la Verdad

Las enseñanzas de Geylani también enfatizan la importancia del disciplinamiento del ego. Calmar el ego, disminuir el amor por el mundo y orientarse hacia la Realidad son pasos que deben darse en el camino para alcanzar la verdad. Evitar la avaricia, creer en la generosidad de Alá y no dar valor a nadie más que Él son elementos fundamentales de este proceso. Junto con el disciplinamiento del ego, también aumenta la nobleza del corazón y la persona asciende al rango de los profetas, los mártires y los justos. Esta transformación interior no es solo un desarrollo personal, sino también un paso importante en el camino para servir a la humanidad.