El Mercado Mundial y el Valor de la Intención
Las enseñanzas que se reflejan en las obras de Abdülkadir Geylani nos exhortan a ver el mundo como un mercado. Sin embargo, se enfatiza que debemos enfocarnos en el comercio del más allá, en lugar de movernos únicamente con preocupaciones comerciales. Este mundo desaparecerá dentro de una hora, por lo tanto, es importante mantener la intención de nuestro corazón limpia, más allá de lo que compramos y vendemos. La honestidad del cambista, como declarar la unidad (Tevhid) y ver buenas obras por Alá, es la mercancía válida en el mercado del más allá. Pero pocos poseen estas cualidades; esto debe motivarnos a dar pasos más conscientes y sinceros.
No Ser Impaciente y Entrega a Alá
El consejo de Geylani es que la impaciencia puede engañar al hombre y que la paciencia dará sus frutos. En lugar de apresurarnos mientras esperamos la mañana, ocuparnos en el culto permite que los resultados deseados lleguen espontáneamente. Se hace hincapié en valores morales como llevarse bien con los demás, no querer tomar lo que no es propio, y se recuerda que todo está sujeto a una orden divina. La entrega a Alá eleva al hombre a altas posiciones; esto es posible mediante la paciencia ante las dificultades y la confianza (tevekkül). La paciencia en la soledad también es un camino lleno de recompensas.
Disciplinar el Ego y Avanzar en el Camino de la Verdad
Geylani invita al hombre a no ser esclavo de su ego, sino a disciplinárselo para Alá. Se enfatiza la importancia de mostrar una postura moral con principios como no oprimir a los demás, observar la justicia y evitar adquirir bienes por la fuerza. La entrega total al Islam implica obedecer los mandatos de la Sharia y llenar el corazón con la luz de Alá. Para avanzar en el camino de la verdad, debemos abandonar los medios, alejarnos de los beneficios mundanos y estar íntimos con Él. En este camino, la paciencia aumenta la fe y acerca al hombre; así se alcanzan las sabidurías a través de las ventanas que abren al reino del corazón.

