Las Raíces de la Waliyah: El Vínculo entre Alá y el Creyente
La waliyah, profundamente explorada en las obras de Muhyiddin Ibnü'l-Arabî, conocido como el Renovador Supremo (Müceddid-i Ekber), no es simplemente un rango sufí, sino también el camino para que la humanidad se encuentre con el amor divino. Como se enfatiza en el texto fuente, avanzar por este camino requiere que los creyentes se vean unos a otros como amigos de Alá; porque el atributo el-Miimin pertenece tanto a Alá como a los creyentes. Esto significa que Alá ilumina a los creyentes con luces, elevándolos a un rango superior al de su propio conocimiento; que es la puerta abierta por el hadiz sharif: “Quien se conoce a sí mismo, conoce a su Señor”. La waliyah, en esencia, es el proceso de comprender la realidad del nafs-i natika (el alma parlante) e invita al creyente a un viaje hacia las profundidades de la existencia.
Los Creyentes: Un Apoyo Mutuo
Ibnü'l-Arabî ofrece una hermosa descripción de la relación entre los creyentes, comparándola con las piedras en una pared. Esta comparación expresa que la fe es más que una responsabilidad individual; es un vínculo social; cada creyente contribuye al fortalecimiento de la fe y la moral del otro. El versículo coránico “Si ayudan a Alá, Él les ayudará” enfatiza la importancia de esta solidaridad. El apoyo mutuo entre los creyentes abarca no solo la ayuda material, sino también la guía espiritual, la paciencia y la esperanza; así, cada creyente acompaña al otro en su viaje de prueba.
De la Humillación a la Luz: Liberación de la Oscuridad de la Ignorancia
En la enseñanza de Ibnü'l-Arabî, la oscuridad de la negación es la oscuridad más poderosa; porque representa una ignorancia absoluta. Alá, por otro lado, saca a su siervo de esta oscuridad de la ignorancia al hacerlo su amigo. Esto expresa el hecho de que uno no puede comprender a su Señor sin conocerse a sí mismo. A través del camino de la fe, el ser humano asciende de la posibilidad a la necesidad; es la creación de Alá para él y alcanza la conciencia de una existencia real con Él. La creencia es una manifestación; es la más bella expresión de la pertenencia del siervo a la Verdad (Haqq), y a través de esto, el ser humano descubre las puertas que conducen al conocimiento de Alá.

