La Veracidad de la Revelación y los Errores en el Segundo Nivel
En el pensamiento sufí, se concede gran importancia a las revelaciones que alcanzan los santos (evliyá) a través de la gracia divina. Sin embargo, la veracidad absoluta de estas revelaciones es discutible; al igual que un mujtahid puede cometer errores en su ijtihad. Lo importante es que la intención de esos evliyá sea sincera y se esfuercen por guiar a las personas hacia el camino correcto. Por lo tanto, aunque haya errores en sus revelaciones, estos no deben minimizarse, sino que deben ser considerados como conjeturas (zan) y no es apropiado extenderse sobre ellos; incluso, tal vez se pueda obtener recompensa. El punto crítico aquí es que aquellos que siguen las indicaciones erróneas de los evliyá no son evaluados en la misma posición que aquellos que obedecen a los mujtahidín; porque la inspiración y la revelación son una cadena (saned) perteneciente únicamente al poseedor, y no pueden transmitirse a otros.
Las Formas de las Criaturas y En Busca de la Verdad
Aquellos con profundidad sufí comparan el mundo de la existencia con un espejo. Este espejo muestra los reflejos de los nombres y atributos de Allah. Sin embargo, estas formas reflejadas no expresan completamente la verdad. Por lo tanto, el ser humano no debe quedarse atrapado en las apariencias visibles, sino que debe buscar a Al-Haqq más allá de la materia y el espacio. Importantes representantes del pensamiento Naqshbandí también tocan este punto: todo lo que se ve, se oye y se conoce es una señal (alámát) de Él, no Él mismo. Por lo tanto, al perseguir la verdad, es necesario evitar caer en los encantos del mundo visible y centrarse en la búsqueda interior (bâtin).
Grados de la Unidad de Ser y Límites de la Persuasión
Conceptos profundos como la unidad de ser (vahdet-i vücud) se experimentan en diferentes etapas del viaje sufí. Sin embargo, con el tiempo se observa un madurez en la expresión de estas experiencias; las opiniones expresadas al principio pueden abandonarse en años posteriores. Como señaló Imám-ı Rabbânî, algunos grandes ven el mundo visible entre las criaturas mientras buscan lo interior (bâtin), y el conocimiento de la unidad de ser les es concedido. Esto significa que aquellos que siguen la verdad pueden tener diferentes interpretaciones. Lo importante es la sinceridad de estas interpretaciones y acercar a la persona a Allah. Incluso, el uso de expresiones erróneas sobre las Formas de la Verdad está justificado; porque el objetivo es intentar expresar las manifestaciones de Al-Haqq, no afirmar una verdad absoluta.

