La Profundidad de la Existencia del Siervo
Munyîdîn Ibnü'l-Arabî, en su obra Futûḥât al-Makkīyya, analiza profundamente el secreto de la existencia humana y su relación con Allah. Según él, el siervo existe por sus propios medios; sin embargo, esta existencia proviene de Hak. Aunque el siervo tiene limitaciones aparentes y es una creación, lleva dentro de sí una imagen de la ilimitación de Hakk. Esto revela el hecho de que el ser humano es a la vez una entidad que glorifica a Allah y una manifestación de Hakk; lo cual crea una unidad sutil y significativa en su conjunto.
El Auto-Alabamiento de Hak y el Rol del Ser Humano
Según Ibnü'l-Arabî, Hak se alaba a sí mismo. Este alabamiento también se manifiesta en la forma humana. El ser humano es como un espejo que refleja las cualidades de Allah, y así la existencia adquiere significado. Los elementos de las acciones del ser humano, sus obediencias, sus pecados, etc., ya sean consistentes o contradictorios con su imagen, son en realidad expresiones de la manifestación de Hak. A través de actos de adoración como el salat (oración), se establece un diálogo entre el siervo y Allah; donde el siervo ofrece una expresión, y Hak la acepta y responde, completando así el significado de la adoración.
La Importancia del Total: Un Enfoque Holístico
En la enseñanza de Munyîdîn Arabi, el concepto de ‘total’ ocupa un lugar importante. Se enfatiza que tanto los aspectos aparentes (zahir) como los ocultos (batin) del siervo deben ser considerados juntos. Para que la adoración sea significativa, es necesario centrarse en la existencia integral del siervo; porque el siervo solo está unido con su totalidad. Aunque Hak es independiente de los mundos por sí mismo, usa una expresión como “deber” a Allah con el ‘total’, lo cual demuestra la importancia del ihsan (excelencia). La sinceridad (ikhlas) se vuelve posible con la finalización de la adoración tanto en sus aspectos aparentes como ocultos.
Formas de Conocer la Verdad y la Sinceridad
Ibnü'l-Arabî muestra diferentes formas de conocer a Allah; intentar comprenderlo mediante el pensamiento teórico, escuchar el discurso de la Sharia (ley islámica) o combinar ambos métodos son posibles. Sin embargo, es importante ser consciente del hecho de que no podemos conocer a Allah como Él mismo se conoce. La sinceridad (ikhlas) significa dedicar la adoración exclusivamente a Allah y llevarla a cabo por medio de Él; porque el ser humano es la cara visible del acto de adoración, mientras que la esencia profunda es la huella de Hakk. Por lo tanto, dedicar la adoración a Allah por Él mismo es dirigirse a Él en su verdadero sentido.

