Riyad as-Salihin · junio 24, 2026

El consejo de Hz. Aisha: Comportamiento según los rangos

Riyazus Salihin Tomo – 2 – Mehmet Yasar Kandemir · RESPETO A LOS SABIOS Hadiz Transmitido de Maymūn ibn Abū Shabīb, que Allah tenga misericordia de él. Dijo: Un día, una persona necesitada vino a Hz. Aisha. …

Hadîs-i şerîf (Arapça metin)
Riyazus Salihin Tomo – 2 – Mehmet Yasar Kandemir · RESPETO A LOS SABIOS
Hadiz
Transmitido de Maymūn ibn Abū Shabīb, que Allah tenga misericordia de él.
Dijo:
Un día, una persona necesitada vino a Hz. Aisha. Aisha, radıyallāhu anhā, le dio un
trozo de pan. Luego vino otro hombre, bien vestido. Ella lo sentó a la mesa y le ofreció comida.
A quienes preguntaron la razón de esta diferencia de trato, Hz. Aisha respondió:
El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: “Tratad a las personas según su rango, posición y nivel”.
Abū Dāwūd, Adab 20

Narrador
Abū Dāwūd afirma que Maymūn ibn Abū Shabīb no se reunió con Hz. Aisha.
Muslim, al comienzo de su Sahih (I, 6), transmite este hadiz sin cadena de transmisión de la siguiente manera:
Según la transmisión de Aisha, radıyallāhu anhā, el Mensajero de Allah
(la paz y las bendiciones sean con él) nos aconsejó “tratar a las personas según su nivel”.
Al-Hākim Abū Abdullah transmitió este hadiz en su obra Maʿrifat ʿulūm al-ḥadīth (p. 49) y afirmó que es “sahih”.
Maymūn ibn Abū Shabīb
Maymūn ibn Abū Shabīb, conocido por su kunya Abū Nasr, fue un tābiʿī de Kufa.
Transmitió hadices de muchos compañeros (ṣaḥāba), entre ellos Hz. Aisha.
Sin embargo, como señaló Abū Dāwūd, no recibió hadices directamente de Hz. Aisha. Por ello, su transmisión presenta una ruptura (inqitāʿ) en la cadena.
Se sabe que fue comerciante y una persona caritativa. Sin embargo, como narrador de hadiz, existen diferentes e incluso contradictorias valoraciones sobre él.
Falleció en la batalla de Jamājim, en el año 83 de la hégira.
Que la misericordia de Allah sea con él.
Explicación
Según nuestra religión, las personas son iguales ante Allah y las leyes divinas, sin importar su rango, posición, título, raza, color o género.
Por ejemplo, si cualquiera de ellos atentara contra la vida de otro, pagaría con su propia vida. Sin embargo, en las relaciones humanas, es también un derecho que cada persona sea tratada según su situación social.
No es correcto, e incluso se considera una ofensa, tratar a un sabio como a un ignorante, a un mayor como a un menor, o a un gobernante como a un ciudadano común.
Cada persona desea ser tratada de acuerdo con su lugar y rango en la sociedad. Esto es su derecho natural. Tal actitud no es discriminación ni favoritismo, sino valorar a las personas según su nivel. Es conforme a la recomendación de nuestro hadiz.
Se sabe que el Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) mostraba especial atención y cortesía a los embajadores y a quienes tenían posición entre su pueblo y tribu.
Las dos actitudes diferentes transmitidas de nuestra madre Hz. Aisha son una aplicación de las recomendaciones del Profeta sobre este tema.
Hz. Aisha mostró que incluso al tratar con mendigos que llegaban a su puerta, actuar de manera diferente según su apariencia era cuestión de conciencia y atención.
No debe olvidarse que es Allah Altísimo quien crea a las personas con diferentes capacidades, posibilidades y situaciones sociales.
Organizar las relaciones teniendo en cuenta esta diversidad y diferencias naturales es de gran importancia para el orden y la seguridad de la sociedad.
De lo contrario, las sociedades que no valoran a sus miembros no pueden producir nuevos valores. Las personas que no son reconocidas por su valía se alejan de su sociedad.
La anarquía surge, en parte, de la falta de cortesía al tratar a cada uno según su rango, nivel y responsabilidad.
Por otro lado, las personas que son mimadas con tratos especiales sin merecerlo son otra causa de corrupción y anarquía.
Las sociedades formadas por individuos justos y respetuosos que reconocen los derechos de los demás según su lugar en la sociedad son, ante todo, sociedades felices.
Son candidatos al progreso en todos los aspectos. Este es el camino y el objetivo que nos muestra nuestro hadiz.
Lecciones que aprendemos del hadiz
  1. 1En la sociedad, tratar a cada uno según su nivel es la actitud más acertada. Dar a cada quien su derecho es otra expresión de esta actitud correcta.
  2. 2Evitar que las personas se sientan ofendidas o mimadas se logra tratándolas de acuerdo con su situación.
  3. 3Es necesario explicar la razón y la evidencia de comportamientos que no se entienden o que generan dudas. La acción de nuestra madre Aisha lo demuestra.
  4. 4Nuestra religión ha traído y recomendado los principios y prácticas más adecuados a la realidad humana y social.