
Hadiz
Anas (que Allah esté complacido con él) dijo: El Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) entró a la mezquita. Una cuerda extendida entre dos pilares llamó su atención. —¿Qué es esta cuerda?—preguntó, y los compañeros respondieron: —Es una cuerda perteneciente a Zeynep Binti Jahsh. Se aferra a ella cuando se cansa de estar de pie en oración. Entonces el Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: —Quitenle esa cuerda. Quien esté vivo e interesado, que ofrezca nafilah (oraciones voluntarias), y quien sienta fatiga y debilidad, que duerma y descanse.”
Buhari, Teheccüd 18; Muslim, Müsâfirîn 219. Además ver Abu
Narrador
Dávud, Tatavvu’18; Nesâî, Kıyâmü’l-leyl 17; İbni Mâce, İkâme 184
Lo que aprendemos
- 1Un comportamiento inapropiado debe eliminarse con la mano o con la lengua.
- 2Es permisible que las mujeres ofrezcan oraciones nafilah (voluntarias) en la mezquita.
- 3Está mal apoyarse o recostarse al realizar la oración.
- 4La moderación es esencial en el culto y la obediencia.
- 5Es apropiado realizar oraciones nafilah (voluntarias) fuera de los ritos obligatorios, en momentos en que se siente paz interior y se disfruta.

