
Hadiz
Abū Mūsā (que Allah esté complacido con él) relató: El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) se dirigió a mí diciendo:
– “¿Quieres que te informe de un tesoro de los tesoros del Paraíso?”
Yo respondí:
– Sí, oh Mensajero de Allah, infórmame. Él dijo:
– “Lā ḥawla wa-lā quwwata illā billāh: No hay poder para evitar el pecado ni fuerza para obedecer sino con la ayuda de Allah.”
– “¿Quieres que te informe de un tesoro de los tesoros del Paraíso?”
Yo respondí:
– Sí, oh Mensajero de Allah, infórmame. Él dijo:
– “Lā ḥawla wa-lā quwwata illā billāh: No hay poder para evitar el pecado ni fuerza para obedecer sino con la ayuda de Allah.”
Bujārī, Maghāzī 38, Daʿawāt 50, Qadar 7, Tawḥīd 9; Muslim, Dhikr 44-
Transmisor
46. Véase también: Abū Dāwūd, Witr 26; Tirmidhī, Daʿawāt 3, 58; Ibn Mājah, Adab 59.
Explicación
Este hadiz tiene una historia interesante. Como es sabido, al hecho o circunstancia que motiva que el Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) pronuncie un hadiz se le llama sabab al-wurūd. Al regresar de la expedición de Jaybar, cuando los nobles Compañeros (ṣaḥāba) ascendían una colina o descendían a un valle, pronunciaban el takbīr (Allahū akbar) y el tahlīl (lā ilāha illā Allah) con entusiasmo y a viva voz. Se menciona también que, al divisar Medina, quizá por la alegría y la emoción, decían: “Allahū akbar Allahū akbar, lā ilāha illā Allahu wa-Allahū akbar”. El Mensajero de Allah, que corregía de inmediato cualquier error que observaba y enseñaba a sus Compañeros lo correcto, les dijo: “¡Oh gente!”, y luego añadió: “Tened compasión de vosotros mismos. No estáis llamando ni a un sordo ni a alguien ausente. Estáis suplicando a Quien os oye perfectamente y está con vosotros. Él está junto a vosotros”. El narrador de nuestro hadiz, Abū Mūsā al-Ashʿarī (que Allah esté complacido con él), iba detrás del Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) en la montura, y él, según algunas transmisiones, decía en voz baja o en voz que el Profeta podía oír: “lā ḥawla wa-lā quwwata illā billāh”. El Profeta, dirigiéndose a él con amabilidad, conversó con él tal como se recoge en el hadiz.
La fórmula “lā ḥawla wa-lā quwwata illā billāh” puede traducirse también como: “Protegerse del mal y tener fuerza para hacer el bien sólo es posible con la ayuda de Allah”. Esta frase, conocida brevemente como hawqala, expresa de manera elocuente que, si Allah no lo quiere, el ser humano no puede realizar ni el más mínimo movimiento, ni pasar de un estado a otro, ni siquiera concebir una idea en su mente.
Al decir el Profeta que este dhikr (recuerdo) es “un tesoro de los tesoros del Paraíso”, puede haber querido indicar la gran recompensa que conlleva y que esa recompensa se reserva en el Paraíso para quien lo pronuncie. O bien, así como los tesoros y riquezas son valiosos a los ojos de la gente, este dhikr, que muchos no aprecian en su justa medida, es igualmente valioso.
La fórmula “lā ḥawla wa-lā quwwata illā billāh” puede traducirse también como: “Protegerse del mal y tener fuerza para hacer el bien sólo es posible con la ayuda de Allah”. Esta frase, conocida brevemente como hawqala, expresa de manera elocuente que, si Allah no lo quiere, el ser humano no puede realizar ni el más mínimo movimiento, ni pasar de un estado a otro, ni siquiera concebir una idea en su mente.
Al decir el Profeta que este dhikr (recuerdo) es “un tesoro de los tesoros del Paraíso”, puede haber querido indicar la gran recompensa que conlleva y que esa recompensa se reserva en el Paraíso para quien lo pronuncie. O bien, así como los tesoros y riquezas son valiosos a los ojos de la gente, este dhikr, que muchos no aprecian en su justa medida, es igualmente valioso.
Lecciones que aprendemos del hadiz
- 1No se debe alzar demasiado la voz al hacer dhikr (el recuerdo de Dios) o al realizar una dua (la súplica).
- 2Dado que Allah está más cerca del ser humano que su vena yugular, se debe ser mesurado al recordarlo.
- 3Se debe repetir con frecuencia la fórmula “lā ḥawla wa-lā quwwata illā billāh”.
⟪SECCIÓN⟫ RECORDAR A ALLAH EN TODA SITUACIÓN
⟪SECCIÓN⟫ DE PIE, SENTADO,
ACOSTADO, SIN ABLUCIÓN,
EN ESTADO DE IMPUREZA MAYOR Y DURANTE LA MENSTRUACIÓN
ES LÍCITO RECORDAR A ALLAH,
PERO PARA QUIENES ESTÁN EN ESTADO DE IMPUREZA MAYOR O MENSTRUACIÓN
NO ES LÍCITO RECITAR EL CORÁN
Aleya

