Clásicos del Sufismo · junio 26, 2026

El Camino para Abandonar el Ego (Nefs): La Profundidad de la Espiritualidad en el Islam

Más Allá de la Existencia: Un Estado de Unidad Las profundas experiencias espirituales reflejadas en las obras de Abdülkadir Geylânî invitan a reconsiderar la relación del ser humano con Allah. Geylânî nos anima a …

Más Allá de la Existencia: Un Estado de Unidad

Las profundas experiencias espirituales reflejadas en las obras de Abdülkadir Geylânî invitan a reconsiderar la relación del ser humano con Allah. Geylânî nos anima a trascender la existencia mundana, casi asumiendo la inexistencia de toda la creación, para unirnos al Ser Supremo. Esto enfatiza la importancia de renunciar a uno mismo y superar los límites del ego. Olvidar completamente el ego para orientarse hacia Allah es el primer paso para alcanzar el propósito fundamental de la existencia; porque esto abre la puerta a la resolución de todas las complejidades e ilusiones.

Ser Justo: Trascienda el Nafs-i Âdem

La enseñanza de Geylânî no solo muestra cómo lograr la unidad con Allah, sino también cómo convertirse en una entidad justa al trascender el ego. Al ignorar el ego y estar en armonía con la creación, el ser humano observa la justicia y actúa con compasión hacia los demás. Este enfoque elimina el egoísmo, aumenta la tolerancia y finalmente libera a la persona de las consecuencias terrenales, dirigiéndola hacia una existencia eterna; que es la base para alcanzar la felicidad eterna en el más allá.

Mücâhede y Muhasebe: Los Pilares Fundamentales de la Espiritualidad

En la ética islámica, la mücâhede (es decir, la lucha interna) y la muhasebe (la introspección o rendición de cuentas) son una parte integral para alcanzar la madurez espiritual. La importancia de estos dos conceptos se enfatiza particularmente en las obras de Geylânî; porque ayudan a la persona a ganar la batalla contra su ego y acercarse más a Allah. Evitar los juramentos, rechazar la mentira, cumplir las promesas, abstenerse de maldecir a otros y purificarse del pensamiento pecaminoso son signos de una transformación espiritual. La persona que adopta estas virtudes es respetada en el mundo y alcanza altos grados en el más allá, porque estos rasgos acercan al ser humano a la misericordia divina y contribuyen a que sea un ejemplo para la sociedad.