Riyad as-Salihin · junio 26, 2026

Eviten maldecir a los camellos, el consejo del Mensajero de Dios

Riyazus Salihin Tomo – 6 – Mehmet Yasar Kandemir · PROHIBICIÓN DE MALDECIR A UNA PERSONA O ANIMAL EN PARTICULAR Hadiz Imrān ibn Ḥuṣayn (raḍiyallāhu ʿanhumā) relató: Estábamos en una expedición en compañía …

Hadîs-i şerîf (Arapça metin)
Riyazus Salihin Tomo – 6 – Mehmet Yasar Kandemir · PROHIBICIÓN DE MALDECIR A UNA PERSONA O ANIMAL EN PARTICULAR
Hadiz
Imrān ibn Ḥuṣayn (raḍiyallāhu ʿanhumā) relató:
Estábamos en una expedición en compañía del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él). Una mujer de Medina, que iba sobre su camello, se impacientó con el animal y lo maldijo. Cuando el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) oyó las palabras de la mujer, dijo:
– “Quitadle lo que lleva encima y soltad al camello. Porque ese camello ha sido maldecido.”
Imrān dice: Ese camello todavía está ante mis ojos; solía deambular entre la gente y nadie se acercaba a él.
Muslim, Birr 80, 81.

Narrador
Será explicado junto con el siguiente hadiz.

1562. Abū Barza Nadla ibn ʿUbayd al-Aslamī (raḍiyallāhu ʿanhu) relató:
Una joven, que iba sobre un camello en el que también había algunas pertenencias de los musulmanes, vio al Profeta (la paz y las bendiciones sean con él). Habían llegado a un paso estrecho en el camino de la montaña. La mujer dijo:
– “¡Deeh, oh Allah, maldice a este animal!” y trató de hacer avanzar al animal. Ante esto, el Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) dijo:
– “¡Que un camello maldecido no esté con nosotros!”
Muslim, Birr 82, 83.

Explicación
Estos dos hadices demuestran que la prohibición de maldecir en nuestra religión no se limita solo a las personas, sino que, por el contrario, tampoco se debe maldecir a los animales. Estos hadices, en realidad, buscan eliminar por completo la maldición de la vida del musulmán.
Con toda probabilidad, la mujer ya había sido advertida anteriormente de no maldecir a su montura, pero al no prestar atención a la advertencia y volver a maldecir a su camello, el Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) ordenó que, después de retirar los objetos, soltaran al animal, y dijo: “un animal maldecido no puede acompañarnos en el viaje”. Esto es sumamente importante. Así, el Profeta manifestó una postura clara y práctica sobre el tema y atrajo la atención de los musulmanes de la manera más evidente. Esto significa que en la sociedad musulmana no debe haber personas ni animales maldecidos.
Como señala el autor Nawawī, la situación legal de ese camello que el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) hizo soltar no cambió. Solo se prohibió que estuviera en el grupo donde se encontraba el Profeta. Es lícito utilizarlo, sacrificarlo y comer su carne. Sin embargo, los Compañeros (ṣaḥāba), pensando que así ayudarían a que la prohibición de maldecir se afianzara en la sociedad, probablemente no tocaron a ese camello y lo dejaron a su suerte.
En realidad, esta práctica del Profeta estaba dirigida a la dueña del camello; significa: “Pierdes el derecho a utilizar el animal que has maldecido”. Que lo escuchen los defensores contemporáneos de los derechos de los animales y los miembros de las asociaciones de protección animal. ¿Sabrán acaso del Profeta, enviado como misericordia para los mundos, que ni siquiera permitió decir ‘maldito’ a los animales? Por otro lado, algunas personas que aparentan ser muy religiosas también deberían tener en cuenta esta compasión del Profeta y comportarse con mayor misericordia hacia los animales.
Lecciones que aprendemos del hadiz
  1. 1La prohibición de maldecir también es válida respecto a los animales.
  2. 2El Profeta dejó claro que no quería estar en compañía de ningún ser vivo maldecido, y de esta manera contribuyó a crear una conciencia seria en la sociedad respecto a la maldición.
    ⟪SECCIÓN⟫MALDECIR A LOS PECADORES
    ⟪SECCIÓN⟫SIN ESPECIFICAR PERSONAS
    QUE ES LÍCITO MALDECIR A LOS PECADORES
    Aleyas