
“No es lícito que un musulmán guarde rencor a su hermano en la fe por más de tres días. Quien rompa relaciones con su hermano musulmán por más de tres días y muera en ese estado, entrará en el Infierno.”
1600. El compañero Abū Hirāsh Ḥadred ibn Abū Ḥadred al-Aslamī (también llamado as-Sulamī), (radıyallāhu ʿanhu), relató que escuchó al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) decir:
“Quien rompa relaciones con su hermano en la fe durante un año, incurre en un pecado como si hubiera derramado su sangre.”
Abū Dāwūd, Adab 47.
Abū Hirāsh
Ḥadred ibn Abū Ḥadred al-Aslamī, conocido por su kunya Abū Hirāsh, fue un compañero de Medina. Abū Dāwūd transmitió de él únicamente este hadiz relacionado con guardar rencor. Bujārī incluyó su narración en al-Adab al-Mufrad.
No se dispone de más información sobre él.
Que Allah esté complacido con él.
Se explicará junto con el siguiente hadiz.
1601. Según la transmisión de Abū Hurayra (radıyallāhu ʿanhu), el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) dijo:
“No es lícito que un creyente rompa relaciones con su hermano en la fe por más de tres días. Si han pasado tres días, que lo encuentre y le dé el saludo. Si responde al saludo, ambos comparten la recompensa. Pero si no responde, quien no responde incurre en pecado. Quien da el saludo queda libre de la falta de guardar rencor.”
Abū Dāwūd, Adab 47.
Se sabe que los enfados basados en una causa elevada y seria, como la complacencia de Allah (riḍā), no conllevan culpa alguna. En el primer hadiz, se expresa claramente que quien guarda rencor a su hermano musulmán sin una causa así y persiste en esa actitud hasta morir en ese estado, merece entrar en el Infierno.
Por supuesto, Allah Altísimo puede perdonar a ese siervo si lo desea, o no perdonarlo y hacerlo entrar en el Infierno. Sin embargo, el error cometido es una falta grave que lo pone cara a cara con el castigo del Infierno.
El hadiz informa sobre la situación en la otra vida de quienes rompen relaciones con su hermano musulmán por más de tres días, no hablan con él y mueren en ese estado, mostrando que no se trata de una simple ruptura de relaciones, sino que puede dejar a la persona en una situación difícil en la otra vida.
El segundo hadiz añade la condición de “un año” a la expresión “más de tres días”, informando que quien guarda rencor a su hermano musulmán durante tanto tiempo merece un castigo tan grande como si hubiera derramado su sangre. Derramar sangre significa matarlo. Matar a una persona es, después del shirk (asociar copartícipes a Dios), el mayor pecado y requiere castigo. Romper relaciones con un musulmán durante un año y guardar rencor es también una gran falta que requiere castigo, como matar a una persona. Debido a esta comparación, no se debe entender que quien guarda rencor por más de un año será castigado con la ley del talión. Esto indica la sensibilidad y seriedad mostrada en la prohibición de guardar rencor. En las comparaciones, basta con que haya igualdad en algunos aspectos; no se requiere equivalencia total. Por eso, la comparación en nuestro hadiz de guardar rencor durante un año con derramar sangre es solo en cuanto a merecer castigo, no en cuanto a la igualdad del castigo a aplicar. Por otro lado, no debe olvidarse que las comparaciones pueden tener un sentido de exageración.
La condición de “un año” en el hadiz probablemente se deba a que en un año hay cuatro estaciones diferentes que pueden influir en el temperamento y los sentimientos de una persona. Si una persona no cambia de actitud ni de sentimientos a pesar de haber pasado por las cuatro estaciones, se supone que continuará en ese estado. Por eso, se considera que ha condenado a su hermano musulmán a la inexistencia, como si lo hubiera matado. Esto se considera un delito similar a derramar su sangre.
El tercer hadiz informa que si, después de tres días de guardar rencor, uno de los dos musulmanes da el saludo y el otro lo responde, ambos comparten la recompensa de reconciliarse y de dar el saludo. Quien no responde al saludo incurre en pecado por abandonar el deber de reconciliación y de responder al saludo. Sea cual sea el resultado, quien da el saludo queda libre de la falta de guardar rencor, ya que ha hecho todo lo posible por reconciliarse. Toda la responsabilidad recae en quien no responde al saludo ni acepta la reconciliación.
Para no incurrir en una doble culpa, la persona debe recordar que la obstinación no le aporta nada y, al menos, responder al saludo para compartir la recompensa de la reconciliación y el saludo. Este es el camino y la exhortación que muestra el hadiz.
- 1No es lícito que un musulmán guarde rencor o esté enemistado con otro musulmán por más de tres días.
- 2Si quien guarda rencor por más de tres días muere en ese estado, se considera que ha cometido una falta grave que lo hace merecedor del Infierno.
- 3Quien guarda rencor durante un año es considerado como si hubiera cometido un gran pecado equivalente a derramar la sangre de su hermano en la fe.
- 4Después del período permitido de tres días, quien da y quien responde al saludo comparten la recompensa de la reconciliación y el saludo. Quien no responde asume toda la responsabilidad. Quien da el saludo queda libre de la falta de guardar rencor.
- 5Nuestra religión recomienda que los musulmanes no olviden que siguen siendo hermanos tanto en la reconciliación como en la enemistad.
⟪SECCIÓN⟫ PROHIBICIÓN DE SUSURRAR
CUANDO HAY TRES PERSONAS JUNTAS
-EXCEPTO EN CASO DE NECESIDAD-
SE PROHÍBE QUE DOS DE ELLOS HABLEN EN SECRETO
SIN EL PERMISO DEL TERCERO
ALEYA

